Archive for the ‘Cosas curiosas’ Category

Coca-Cola en Vidángoz

Cartel de Coca-Cola en casa Aristu vieja [actual Iturriondo], en la década de 1970. [Fuente: Fondo Fotográfico Santiago ‘Calderero’]

Vidángoz será uno de los pocos sitios que podemos considerar ‘libre de propaganda‘ en sus calles. Pues bien, la antiguamente denominada casa vieja de Aristu (actual casa Iturriondo) será una de las pocas (o la única) que en algún momento ha lucido publicidad de una gran marca comercial: ¡De Coca-Cola ni más ni menos!

Primera multa a un coche de Vidángoz

Recorte del Diario de Navarra de fecha 06/12/1927.

Hace 90 años, el primer o el segundo coche de Vidángoz era multado por transportar viajeros sin tener permiso para ello. Era una camioneta Ford (puede ser como alguna de las que se ven en las imágenes), aunque lo que no está tan claro era quién era el denunciado, esto es, el dueño del vehículo que se menciona en esta noticia del Diario de Navarra del 6 de diciembre de 1927.
Tenemos dos candidatos, a tenor de los datos obtenidos en el Archivo Municipal de Vidángoz:

Camioneta Ford fabricada en 1924, probablemente el modelo del que dispondría José María Sanz Jimeno [Danielna / José María].

1.- José María Sanz Jimeno [Danielna / José María], que consta como propietario del único vehículo que había en Vidángoz en 1926, si bien en el documento en cuestión todavía no consta como comerciante sino como carpintero. Su vehículo era una camioneta marca Ford de 1924, matrícula 587NA, 12 C.V. de potencia, 2 ruedas neumáticas y otras 2 macizas, dos marchas, 1 freno, gasolina como combustible (depósito de 25 litros), con 1.000 kg de tara y otros 1.000 de carga, carrocería con cubierta (y dimensiones de bastidor disponible para colocar carrocería de 3,50 x 1,10 m) y una velocidad media de 25 km/h. Como mecánico del mismo consta el propio José María Sanz, pero es curioso que figura en este apartado en estado de 2ª reserva del Regimiento de cazadores Almería 13 de caballería.

Furgoneta Ford modelo T para transporte de mercancías, posiblemente como la que poseía Francisco Sanz Hualde [Arlla] en 1928.

2.- Francisco Sanz Hualde [Arlla], que consta como propietario de los dos únicos vehículos que había en Vidángoz en 1928, figurando como comerciante de profesión. Su 1º vehículo era una camioneta marca Ford, matrícula NA1868, aunque no sabemos ni año de fabricación ni modelo, 16,64 C.V. de potencia, 4 ruedas neumáticas, dos marchas, 2 frenos (1 de palanca y 1 de pie), como combustible utilizaba una mezcla de gasolina, aceite y valvulina, tenía 1.000 kg de tara y 1.500 de carga, carrocería ‘para mercancía’ (y dimensiones de bastidor disponible para colocar carrocería de 3,25 x 0,60 m), y una velocidad media de 25 km/h. Como mecánico consta el propio Francisco Sanz y por lo que respecta a su situación militar, se indica que tiene licencia absoluta.

Ford modelo A de 1928, turismo para transporte de ‘viajeros’, puede que el vehículo propiedad de Francisco Sanz Hualde [Arlla] destinado a esos efectos.

Su 2º vehículo era un turismo marca Ford y matrícula NA2264, de la que tampoco sabemos ni año de fabricación ni modelo, 16,64 C.V. de potencia, 4 ruedas neumáticas, dos marchas, 2 frenos (1 de palanca y 1 de pie), como combustible utilizaba una mezcla de gasolina, aceite y valvulina, tenía 500 kg de tara y 1.000 de carga, carrocería ‘para viajeros’ (y dimensiones de bastidor disponible para colocar carrocería de 2,65 x 0,57 m), 6 asientos, y una velocidad media de 50 km/h. Como mecánico consta el propio Francisco Sanz y por lo que respecta a su situación militar, se indica que tiene licencia absoluta.
Está claro, pues, que el vehículo multado sería o bien el primero o bien el segundo de los aquí mencionados, ya que el tercero sí que era para transporte de viajeros.
Sea como fuere, y fuera el multado José María Sanz o Francisco Sanz, esta noticia de hace 90 años nos ha servido para conocer cómo eran los primeros coches que hubo en Vidángoz y quiénes fueron sus dueños.

La bandera de Vidángoz

La bandera de Vidángoz, diferente del resto de banderas del valle de Roncal por algún motivo que desconocemos.

A principios de junio hubo en Pamplona una manifestación ‘en defensa de la bandera de Navarra’.

Pues bien, hablando de banderas, también hay una historia curiosa sobre Vidángoz.

El Valle de Roncal, aunque no tiene una Ley de Símbolos, sí que ha tenido desde antiguo un escudo y una bandera por los que era reconocido prácticamente allá donde fuera. Así, por un lado, todos los vecinos del valle tenían derecho a usar el escudo que les acreditaba como roncaleses si así lo solicitaban y, por otra parte, tanto la Junta del Valle como cada una de las siete villas que lo componen, usaban todos ellos la misma bandera.

Las banderas de las 7 villas roncalesas y de la Junta del Valle, donde se ve que la de Vidángoz es completamente distinta.

Pues bien, aquí viene la madre del cordero. Y es que, por alguna razón que todavía no he llegado a encontrar, la bandera de Vidángoz es la única diferente a la del resto de villas: Al contrario que la bandera roncalesa multicolor, la de Vidángoz tiene el fondo simple y llanamente rojo.

Hace algún tiempo leí alguna nota al respecto que indicaba que la bandera de Vidángoz había sido destruída en la francesada (Guerra de Independencia), pero sin dar más informaciones al respecto. Los roncaleses tuvieron un papel destacado en dicho conflicto y pudiera ser que en alguna de las batallas en que combatieron los bidankoztarras la bandera sufriera algún desperfecto o quedase en el propio campo de batalla.

Bueno, esta versión de la desaparición de la bandera podrá ser más o menos verdadera pero, ¿por qué no se hizo una nueva con el mismo diseño que la original (que es lo que identifica a los pueblos del valle)?

Andoni Iribarren ‘bailando’ la bandera delante del monumento a Julián Gayarre en Pamplona.

Una explicación que se me ocurre es la siguiente: Dado que la bandera que se conserva actualmente en el ayuntamiento parece tener una antigüedad menor de 100 años (por el diseño del escudo de Navarra que hay en el reverso), y puesto que el fondo de la bandera de Navarra es rojo, lo que sugiero es que en un momento dado Vidángoz se encontraría sin su bandera original, por lo que sea habría hecho falta y, por no haber más dinero o a saber por qué, habrían reutilizado la bandera de Navarra que sí tenían y se bordó en el reverso de la misma el escudo de Vidángoz (esto es, el del Valle de Roncal) y el lema ‘Ayuntamiento de Vidángoz’ por la parte de atrás.

Su bandera, en cualquier caso, era algo de lo que los roncaleses estaban orgullosos. Y qué mejor para ensalzarla que este baile de la bandera del Valle de Roncal que tan majestuosamente realizaba el mítico Andoni Iribarren [Vídeo de Patxi Mendiburu]:

Aquí también se plantaba el Mayo

El mayo en la plaza de Ataun, en julio de 2015

Hoy se celebra el Día Internacional de los Trabajadores y, aunque por otro motivo diferente, parece que este día ha sido festivo en nuestro pueblo desde antiguo.
Y es que hasta comienzos del siglo XX se celebraba en Vidángoz la plantación del Mayo en la plaza, esa ceremonia por la que se colocaba un tronco de grandes dimensiones de pie en la plaza (vaya, que se plantaba casi literalmente). Esta festividad que todavía se mantiene en algunas localidades navarras como Murieta, Etxarri Aranatz, Bakaiku, Iturmendi…

En realidad, debía de tratarse de una tradición muy extendida ya no solo por nuestra geografía, sino por toda Europa en general. En nuestro entorno, además de las referencias que he encontrado en los libros de cuentas del Ayuntamiento de Vidángoz donde anualmente había una pequeña partida para pagar ‘el refresco de los que han estado plantando el Mayo en la plaza’, también tengo noción de que existía esta costumbre en Isaba, ya que en 1612, al hilo de varias vacas defectuosas en el Tributo de las Tres Vacas que habían de ser sustituidas y entregadas en el plazo de tres días ‘en la plaza y mayo de Isaba’, mostrando con ello que allí también se plantaba el mayo y también en la plaza.

Partida para pagar el refresco de los que plantaron el mayo en la plaza de Vidángoz en 1853

Levantando el mayo los de Etxarri-Aranatz en 1999. De manera similar se haría aquí.

Una vez plantado, el mayo estaba plantado en la plaza un tiempo que podía variar en función de la localidad, pero como puede verse, a mediados de julio (el Tributo de las Tres Vacas se celebra el 13 de julio) permanecía en pie el de Isaba, y en algunos lugares indican que incluso hasta septiembre se mantenía.
Esto es otra muestra de lo poco que realmente conocemos de nuestro pasado, ya que siendo una tradición que se habría perdido hace unos 100 años, nadie tenía noción de ella. Yo al menos, cuanto más profundizo en el conocimiento de nuestra historia ‘menuda’, más me doy cuenta de lo poco que realmente sabemos e incluso, en ocasiones, de lo equivocados que estamos con respecto a nuestra historia.
Pero por esta ocasión, ya hemos aprendido algo nuevo: ‘Nunca te acostarás sin saber una cosa más‘.

Un toque de humor en un libro de cuentas (1863)

Anotación al final del libro nº 19 del Archivo Municipal de Vidángoz, un libro de cuentas que finaliza en 1863.

Anotación al final del libro nº 19 del Archivo Municipal de Vidángoz, un libro de cuentas que finaliza en 1863.

Cuando la gente piensa en los que investigamos la historia de nuestros pueblos (bueno, en lo que investigamos en general) yo creo que se imaginan una labor aburrida y monótona, pero, lejos de ser así, en muchas ocasiones, además de hallazgos más o menos interesantes, uno se encuentra con elementos curiosos, incluso cómicos.

Hoy traigo a colación uno de esos casos. En la última página de un libro de cuentas del ayuntamiento de Vidángoz que termina en 1863 alguien tuvo el humor de dibujar y escribir lo que expone la primera imagen que acompaña a este artículo: Un dibujo de un monigote con un sombrero que parece que tiene dos antenas (pero realmente son como dos pequeñas borlas o peloticas). Las inscripciones no nos dicen demasiado, pero tal vez se puede sacar algo de ellas.

El monigote dibujado, a detalle.

El monigote dibujado, a detalle.

Por un lado, dice Libro de Buru-Macur, nombre que nos muestra que el uso del euskera era entonces habitual (Buru-Makur significa ‘Cabeza Torcida’, y sería el apodo con el que designaban, probablemente, al secretario o al depositario).

Por otro lado, dice Sombrero calañés, dibujado sobre el monigote de manera algo exagerada. Detalle curioso éste, pues tendemos a suponer que nuestros antepasados no se quitaban el sombrero de roncalés… bueno, o es que tal vez el tal Burumakur no era oriundo de nuestro valle… El sombrero calañés es originariamente andaluz, y es el que suelen emplear los bandoleros en la iconografía tradicional (por ejemplo, Curro Jiménez, en una de las imágenes que acompañan estas letras).

Bueno, el caso es que esto podría quedar en una anécdota (e incluso tal vez lo sea realmente) si no fuera por el hecho de que el penúltimo depositario que consta en el libro, Pedro Clemente, que era bidankoztar de pura cepa, pero que además era el cabeza de familia de la que hoy en día conocemos como casa Makurra, y que tal vez deba el origen de su nombre a ese apelativo de Buru-Makur

¡Vete a saber! En cualquier caso, queda claro que nuestros antepasados también tenían humor.

Un sombrero calañés, cuyas dos bolicas se representan mucho mayores en el dibujo

Un sombrero calañés, cuyas dos bolicas se representan mucho mayores en el dibujo

Bandolero de película con su sombrero calañés.

Bandolero de película con su sombrero calañés.

El bandolero televisivo Curro Jiménez, con el sombrero calañés.

El bandolero televisivo Curro Jiménez, con el sombrero calañés.

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