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Un Urzainqui yanqui

El apellido Urzainqui está íntimamente ligado a la emigración, tal vez por su abundancia en nuestro pueblo, o tal vez no, a saber… El caso es que siguiendo la tendencia habitual, la mayoría de ellos tuvieron como destino Argentina.

Así, tenemos Urzainquis que cruzaron el charco en las casas de Lengorna, Arguedas, Hualderna, Pantxo, Ferniando y Xoko, y seguro que habrá alguno más del que no tengo noticia.

Pastores vascos en E.E.U.U., oficio al que probablemente se dedicaría Simón Urzainqui en un principio.

Pastores vascos en E.E.U.U., oficio al que probablemente se dedicaría Simón Urzainqui en un principio.

El caso es que pensaba yo que toda la emigración desde Vidángoz había tenido por destino Argentina, pues nunca había oído ni encontrado referencias a bidankoztarras emigrados a otro sitio… y, mira por dónde, me pusieron sobre la pista de un Urzainqui  (tal vez dos) de casa Arguedas emigrados a E.E.U.U.

Consciente de lo complicado del asunto (buscar datos de algún Urzainqui en E.E.U.U. y que de la casualidad de que sea o descienda de Vidángoz), hice un primer intento somero sin demasiadas esperanzas… y ¡premio! (y ¡sorpresa!). Encontré a Simón Urzainqui Jauregui, nacido en casa Xoko de Vidángoz en 1882, que abandonó el pueblo hacia 1902 (tal vez fue a la mili o quizás emigró para evitarla) y que reaparece en 1925 como soltero y operario (de industria) casándose en Los Ángeles con la modista Ignacia Arce Hernandes (nacida en México). Y vuelve a aparecer en 1941 al volverse a casar con la también viuda y empleada de industria Juana Gonzales Rosas, natural de México al igual que su primera esposa, constando Simón aquí como carnicero.

Así que, visto lo visto, miedo me da que esto que he encontrado sin rascar demasiado no sea más que la punta del iceberg…

La isla de Ellis, con la estatua de la libertad en segundo plano, era el punto de entrada a los E.E.U.U.

La isla de Ellis, con la estatua de la libertad en segundo plano, era el punto de entrada a los E.E.U.U.

PD: Con posterioridad a la redacción original de este artículo he encontrado referencias a uno de los dos de casa Arguedas que podrían haber emigrado (Jesusa Urzainqui Arguedas, que en 1922 residía en el 1077 de Post street, San Francisco (California), local que actualmente ocupan una tienda de material relacionado con la marihuana y un modesto hotel), y a una sobrina de ésta, también de casa Arguedas (Leonarda Urzainqui Urzainqui), quien parece que, tras enviudar poco después de haberse casado, fue a buscar su futuro a E.E.U.U., donde indicaba como contacto en el destino a su tía Jesusa. Por desgracia, parece ser que no le dejaron desembarcar en el país norteamericano, ni a ella ni a su prima de Igal Francisca Urzainqui, pero desconozco tanto la razón exacta (tal vez por no tener el dinero mínimo exigido, 50 $, cifra que sí alcanzaban entre las dos primas) o si tras tenerlas retenidas en la Isla de Ellis (al lado de la isla en la que se encuentra la Estatua de la Libertad y punto por el que se registraba la entrada al país), habrían conseguido solucionar el problema y conseguido finalmente entrar en el país.

Apellidos bidankoztarras: Urzainqui

Esta vez vamos a conocer la historia del apellido Urzainqui en Vidángoz, un apellido que no es el más habitual en los últimos tres siglos de txiripa, y es que solo es superado por el apellido Sanz y por muy poco.

Así es que, siendo un apellido tan frecuente, os podéis imaginar que da un poco de pereza adentrarse en el berenjenal que supone estudiar un apellido tan extendido… pero algún día había que hacerlo, así que vamos a empezar por el principio.

José Mariano Urzainqui Urzainqui [Txestas] fue secretario del Ayuntamiento de Vidángoz durante 10 años a finales del Siglo XIX.

José Mariano Urzainqui Urzainqui [Txestas] fue secretario del Ayuntamiento de Vidángoz durante 10 años a finales del Siglo XIX.

¿Cuándo está documentado el primer Urzainqui en Vidángoz? Pues, hasta donde yo he indagado, parece que el primero en llevar ese apellido en Vidángoz lo encontramos en 1515 (y en 1501 no constaba), donde aparece un tal Blasco Urzaynquy, seguramente venido de Urzainqui (y es que inicialmente ese era el significado de este apellido, que hacía referencia a alguien natural del pueblo de Urzainqui que había salido de él para establecerse en otro sitio, en este caso en Vidángoz). Y es que en aquella época los apellidos todavía no se transmitían como hoy en todos los casos, digamos que estaban en proceso de fijación. Desde allí hasta un siglo más tarde, prácticamente, no he encontrado más Urzainquis (principalmente porque no hay apenas listados donde hacerlo).

Ya en 1605 aparece un Pedro Urzainqui en un proceso judicial de los Tribunales Reales de Navarra, donde consta entre los que han denunciado a otro vecino por injurias. Este mismo Urzainqui es quien vuelve a aparecer en unos documentos sobre rentas de 1612-1613, lo que hoy en día vendría a ser una especie de catastro. Y de aquí en adelante es donde comienza el boom de los Urzainqui, ya que apenas dos décadas después, en otro documento estadístico de 1634, ya hay cuatro Urzainquis entre los 85 vecinos o cabezas de familia de Vidángoz (no sabemos si todos son descendientes de aquel Pedro), tres en el barrio de Iriartea y uno en el de Iribarnea, aunque no podamos llegar a saber qué casa ocupaban. El número que se mantiene en los Apeos de población de 1645-1646, cuando uno de aquellos cuatro ha llegado a alcalde (Juan Urzainqui). En el Apeo de Población de 1677 ya son cinco los vecinos con este apellido, y uno de ellos tiene la circunstancia de ser pobre mendigante.

Casa Pantxo, probablemente sede de la saga más longeva de Urzainquis.

Casa Pantxo, probablemente sede de la saga más longeva de Urzainquis.

Ya en el siglo XVIII se mantiene la tendencia y el apellido sigue extendiéndose y llega a su máximo en el Apeo del año 1726, cuando en nueve casas el cabeza de familia (tres mujeres y seis hombres) lleva por primer apellido Urzainqui, siendo dos de las mujeres pobres de solemnidad, circunstancia tristemente frecuente en viudas y mozas (solteras).

No disponemos de más listados nominales hasta el siglo XIX, pero entonces, tanto en la matrícula parroquial de 1810 como en el listado de propietarios de 1816 hay ocho vecinos apellidados Urzainqui, cifra que con ligeros altibajos se mantendrá hasta nuestros días (9 en el catastro de 1847, 8 en el de 1883, 7 en el de 1898, 8 en el de 1916 y 7 en la matrícula parroquial de 1942).

Así pues, es fácil suponer que no habrá muchas casas en las que no habrá habido Urzainquis (y menos aún si tenemos en cuenta a las esposas, que no aparecen en los listados de vecinos por constar el nombre del marido como cabeza de familia). Así, por barrios, tenemos que en el barrio de Iriburua ha habido Urzainquis en las casas de Diego, Cosme, Laskorna, Lengorna y Arguedas; en el barrio de Iriartea en las casas de La Santa, Artutx (actual Pelairea), Algarra, Navarro y Hualderna; En Iribarnea, en casa de Xereno, Anarna, Kostiol, Pantxo, Ferniando, Ornat, Secretario, Arotx (actual Arbizu), Santxena, Maisterra, Rakax, Xapatero, Txestas, Landa y Llabari; Y en Egullorre, en casa de Malkorna, Xoko, Paxapan, Santos (actual Mailusa), Anxelmo (actual Calderero), Vicaría, Zinpintarna y Arriola.

En resumen, el apellido ha pasado por al menos 33 casas de las poco más de 70 que históricamente ha venido teniendo Vidángoz, casi la mitad.

Como dato curioso, señalar que hay varias casas en las que el apellido Urzainqui se ha mantenido durante muchas generaciones, como las casas Lengorna, Kostiol, Pantxo o Ferniando.

Así que podemos atrevernos a decir que todos seremos Urzainqui en cierto grado…

Casa Iturriondo

Después de un año sin dar cuenta de la historia de ninguna casa, volvemos a la carga con la oiconimia, y siguiendo el orden que llevábamos, en esta ocasión nos toca otra vez el barrio de Iriartea y más concretamente la actualmente denominada como casa Iturriondo (antiguamente casa vieja de Aristu).

Casa Iturriondo, en la actualidad.

Las idas y venidas de esta casa son de las más desconocidas de todo Vidángoz, ya que, al contrario que la mayoría, esta casa no alojó a diversas generaciones de un mismo linaje, sino que por ella fueron pasando diversas familias, suponemos que en calidad de inquilinos, ya que, hasta donde llegamos a saber, como su propio nombre antiguo indicaba, su propietaria hasta un punto confirmable, fue la familia Aristu.

Hasta mediados del siglo XIX no he detectado rastro de esta casa. El primer indicio de su existencia lo encontramos en los expedientes de catastro del año 1854, donde por primera vez aparece Antonio Glaría (en aquel entonces cabeza de familia de casa Aristu) como dueño de dos casas, por lo que suponemos que ésta sería una de las dos (en el anterior catastro, de 1852, solo tenía una casa, por lo que la adquisición debió de ser en ese mismo año o 1853).

Pero, por desgracia, desconocemos  quién vivía en esa segunda casa hasta 1861, año en que se empezaron a redactar las matrículas parroquiales, una especie de censo de almas.

La denominada casa Aristu vieja, en torno a 1950. Delante de ella, el antiguo lavadero, desaparecido ya hace más de 60 años. [Fuente: Fondo fotográfico Bidankozarte]

Así, la primera familia que sabemos que la ocupó fue la del cirujano Félix Gutiérrez, que dejó el pueblo en el mismo 1861. Después de éstos, y por un espacio de unos quince años parece que estuvo vacía, volviendo a ser habitada a partir del final de la III Guerra Carlista (1876), cuando parece que estuvo en esta casa por espacio de un año la recién casada pareja formada por Javier Arguedas Mainz [Arguedas] y Petra Gayarre Mainz [Molena], que pasó en 1877 a establecerse definitivamente casa Molena.

En ese mismo año llegó a la casa otra pareja formada por Rufino Mainz Clemente [Refelna] y Francisca Urtasun Almándoz [natural de Donamaría, pero hija del que fuera cirujano de Vidángoz Juan Urtasun]. Esta pareja, que no tuvo descendencia, ocupó esta casa en dos periodos de tiempo: 1877-1889 y 1894-1897.

En dos de los cuatro años que faltaron de la casa (1891-1892), ésta fue ocupada por la familia encabezada por Melchor Fuertes Salvoch [Azkue, antigua casa Fuertes] y Petra Maisterra Miqueléiz [Igal], una familia que también pasó en calidad de inquilinos por diversas casas.

Desde 1896 hasta 1909 (compartiendo casa con los Mainz Urtasun los dos primeros años) fue la vivienda de Ángel Sanz Artuch [Txikiborda, antiguamente casa Kurllo], Manuela Salvoch Urzainqui [Zinpintarna] y  su prole.

Casa Aristu vieja en la década de 1970 [Fuente: Fondo fotográfico Santiago ‘Calderero’]

A esta familia le siguió la familia encabezada por Matías Aizagar Andreu  [Remendía, antiguamente casa Matías] y Rosa Salvoch Urzainqui [Zinpintarna], que habitó este edificio entre 1910 y 1920.

Y los últimos en habitarla hasta época reciente fueron los Montes Fuertes, Julián Montes Glaría (natural de Roncal y herrero) y Victoria Fuertes Salvoch [Lixalte], solo durante 1921. Bueno, tal vez estos no ocuparan realmente la casa y realmente estuvieran en casa Lixalte pero en las matrículas parroquiales se les mencionaba como familia aparte, pero no tenemos forma de comprobarlo.

En las cinco décadas siguientes parece que no se utilizó como vivienda, y a principios de la década de 1970 la adquirió la familia Lixalte para almacén del bar y tienda que regentaron.

Por último y ya en época reciente, en 1993 se reconstruyó manteniendo la planta baja su uso de almacén de la familia Lixalte y pasando el resto de la casa a ser vivienda de la familia Fernández Ezquer, siendo Ana Mª Ezquer Landa natural de casa Algarra.

Debe su actual nombre, Iturriondo, a su localización dentro de Vidángoz, ya que está ‘al lado de la fuente’.

Apellidos bidankoztarras: Jimeno

En esta ocasión toca conocer más en profundidad otro apellido muy extendido en Vidángoz pese a no llevar tanto tiempo entre nosotros, pero que diversas circunstancias hicieron que se extendiera de tal manera que ha pasado por un total de 16 casas de Vidángoz en algún momento de los últimos 200 años. Y es que este mismo verano se cumplieron 200 años de la llegada del apellido a Vidángoz, con la boda de la bidankoztar Melchora Pérez Onco [Aldaberna, actual casa Jimeno] con Pedro Ximeno Urrizelqui, de Irurozqui (Urraúl alto) (27/07/1817).

Partida de matrimonio de Pedro Ximeno y Melchora Pérez en 1817 [Archivo Parroquial de Vidángoz]

Ya vemos, y sin demasiada sorpresa, que la primera casa en que hubo un Jimeno fue la que hoy denominamos casa Jimeno, y aquel primer Jimeno era el tatarabuelo de los hermanos Mainz Salvoch de casa Jimeno, esto es, hace cuatro generaciones.

Aquella primera familia Jimeno Pérez tuvo siete hijos de los cuales cuatro llegaron a casarse en Vidángoz:

1.- Matheo Vizente quedó en casa Jimeno. Esta rama se extinguió en la siguiente generación, al heredar una hija (Juliana Melchora) y fallecer ésta muy joven. Y para rellenar ese vacío volvió a la casa José Isidoro (que se había casado a casa Landarna) con su segunda esposa, quedando una hija de su primer matrimonio (Nicolasa) en casa Landarna y una hija de su segundo matrimonio (Manuela) en casa Jimeno. Al heredar sendas mujeres, el apellido no tuvo continuidad en estas dos casas. Otros dos hijos de José Isidoro se casaron también con bidankoztarras, Pedro José a casa Zinpintarna y Juan Francisco con una de casa Fuertes, si bien éstos marcharon a Argentina. En casa Zinpintarna heredó Elena y con ella la transmisión del apellido se diluyó. Pero un hermano de Elena, Ángel, también se casó en Vidángoz y pasó a casa Llabari (donde ya había habido Jimenos), teniendo solo hijas y perdiéndose de esa manera también el Jimeno como primer apellido.

Algunos de los hermanos Jimeno Ornat [Garro] en la década de 1910: Donata, Felipe y Juana.

2.- Juan Melchor se casó a casa Danielna, y aunque la casa la heredó su hija (Josefa) y con ella el Jimeno no tuvo continuidad en la casa, dos hijos llevaron el apellido a casa Llabari (Pablo) y a casa Garro (José María), y también otra hija se casó a casa Ornat (Vicenta). En casa Llabari heredó el único hijo varón, Doroteo, quien acabó emigrando a Argentina como muchas de sus hermanas, aunque quedaron sus hijos (Irene y Bernardino) que acabaron viviendo en casa Bernabel. En casa Garro el apellido también se extendió mucho, ya que cinco hijos de José María se casaron en Vidángoz: Luisa a casa Antxon, Donata a casa Largotena, Felipe a casa Hualderna, Fulgencia a casa Calderero y Juana se quedó en casa Garro. Como el único varón fue Felipe, el apellido siguió su transmisión en casa Hualderna, donde se mantiene hasta hoy en día, y de donde también pasó por medio de dos de sus hijas a casa Larranbe (Atanasia) y a casa Arbizu (Mª Victoria). Y de la rama que quedó en casa Hualderna, aún pasó el apellido también a casa Gaiarre (Jesús).

3.- Manuela Tomasa a casa Hualderna, pero al ir su apellido en segundo lugar el Jimeno no tuvo continuidad.

4.- José Isidoro pasó a casa Landarna. Una hija de su 1º matrimonio (Nicolasa) heredó la casa y una hija de su 2º matrimonio (Manuela) heredó casa Jimeno, si bien el apellido ya no tuvo continuidad ni en una casa ni en otra.

Y por si la extensión del apellido que provocó aquel primer Jimeno nos pareciera poco, aún hay una casa de Vidángoz más donde un cabeza de familia llevó el apellido Jimeno, y es que una sobrina de Pedro Ximeno Urrizelqui se casó a casa Arguedas.

Así que, en resumen y ordenadas por orden cronológico, estas son las 15 casas (aunque en dos casas ha estado en dos inter) por las que ha pasado el apellido Jimeno, el intervalo de tiempo en el que uno de los cabeza de familia lo ha llevado como primer apellido y los nombre completos de aquellos cabeza de familia:

  • JIMENO (1817-1916) – Pedro Ximeno Urrizelqui, Matheo Vizente Jimeno Pérez, Juliana Melchora Jimeno Urzainqui, José Ysidoro Jimeno Pérez (Hermano de Matheo Vizente y tío de Juliana Melchora, que había pasado a casa Landarna pero que volvió a su casa nativa al morir primero su sobrina y después su hermano), Manuela Estefanía Jimeno Mendigacha.
  • ARGUEDAS (1847-1858) – Bibiana Bernarda Jimeno Martín (natural de Roncal y sobrina de Pedro Ximeno Urrizelqui).
  • HUALDERNA (1) (1849-1908) – Manuela Tomasa Jimeno Pérez.
  • DANIELNA (1851-1919) – Juan Melchor Jimeno Pérez,  Pablo Jimeno Navarro, Josefa Justa Jimeno Navarro (hermana del anterior. En principio parece que el que heredaba era el hermano, Pablo, pero por algún motivo, la que se quedó en casa finalmente fue ella).
  • LANDARNA (1859-1939) – José Ysidoro Jimeno Pérez, Petra Nicolasa Jimeno Sanz.
  • LLABARI (1) (1882-1920) – Josefa Justa Jimeno Navarro, Pablo Jimeno Navarro (en principio parecía que quien iba a vivir en esta casa iba a ser su hermana Josefa Justa, pero al final cambiaron de opinión en cuanto a qué pareja había de quedarse en casa Llabari y qué pareja en casa Danielna), Doroteo Jimeno Sanz.
  • ZINPINTARNA (1886-1975) – Pedro José Jimeno Sanz, Elena Jimeno Salvoch.
  • GARRO (1887-1985) – Pablo Jimeno Navarro, José María Jimeno Navarro (hermano del anterior que llegó a esta casa al pasar aquel a casa Llabari), Juana Jimeno Ornat.
  • ORNAT (1887-1930) – Vicenta Margarita Jimeno Navarro.
  • ANTXON (1913-1975) – Luisa Jimeno Ornat.
  • LARGOTENA (1914-1994) – Manuela Donata Jimeno Ornat.
  • HUALDERNA (2) (1921-HOY) – Felipe Jimeno Ornat, José Jimeno Urzainqui, José María Jimeno Montes.
  • CALDERERO (1926-1988) – Fulgencia Jimeno Ornat.
  • LLABARI (2) (1930-1965) – Ángel Jimeno Salvoch, María Lourdes Jimeno Salvoch.
  • LARRANBE (1960-HOY) – Atanasia Jimeno Urzainqui.
  • ARBIZU (1962-HOY) – María Victoria Jimeno Urzainqui.
  • GAIARRE (1994-HOY) – Jesús Jimeno Montes.

En resumen y como podéis ver, cinco generaciones de Jimenos (bueno, en casa Hualderna y Gaiarre van por la 7ª) que han dado para mucho.

Casas almadieras de Vidángoz en 1917

Mañana se celebra el Día de la Almadía en nuestro vecino pueblo de Burgui. Las almadías son parte de la historia no ya de Burgui y del valle de Roncal, sino que también lo es de otros valles pirenáicos, tanto navarros como aragoneses y catalanes. Así, y aunque para el que visite Vidángoz le pueda resultar sorprendente, por el Biniés, por el río de Vidángoz, también bajaban almadías, y no de manera esporádica o casual…

Una almadía en la Pechera, el punto por donde el río Biniés abandona Vidángoz

Hace 100 años concretamente, los bidankoztarras bajaron por los ríos 191 almadías, que se dice pronto. A este respecto, por un lado, hay que tener en cuenta que no todos los troncos se sacaban al río Biniés, por no ser el que más cerca quedaba de la explotación, y, por otro, también hay que considerar que a veces los bidankoztarras hacían “aprovechamientos forestales” fuera del término municipal de Vidángoz y bajaban almadías por el río que más cerca les tocara.

Tal era la actividad almadiera de Vidángoz que durante el 1º tercio del siglo XX funcionó en nuestro pueblo una Sociedad de Almadieros que agrupaba a los maderistas de la villa. Gracias a un documento de 1917 podemos saber con detalle qué casas integraban la Sociedad en aquel momento y cuántas almadías bajaron durante aquel año. La relación de las mismas, en orden de mayor a menor producción almadiera, es la que sigue: Garro 14, Arguedas 12, Pantxo 12, Txantxolit 11, Hualderna 10, Jimeno 8, Lixalte 8, Aristu vieja 7 (es Doroteo Jimeno, natural de Llabari), Juanko 7, Llabari 7, Mendigatxa 7, Xereno 7, Gaiarre 6, Ornat 6, Paskel 6, Txestas 6, Zinpintarna 6, Artutx 5, Danielna 5, Makurra 5, Matías 5, Paxapan 5, Antxon 4, Arotx 4, Larranbe 4, Montxonena 4, Santxena 3, Diego 3, Algarra 2, Lengorna 2.
Un total de treinta casas de Vidángoz que, en mayor o menor medida, participaban de la actividad almadiera. Sorprende ver en el listado algunas casas que  seguramente contaríamos por ganaderas, pero hay que tener en cuenta que, entonces como ahora, tampoco era mala idea diversificar el negocio.

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