Posts Tagged ‘Casa Monxón’

Coplas bidankoztarras

En esta ocasión, dos coplas: una relacionada con el baile, primer contenido de este boletín, y otro con las fugas que relato en la última página.

La primera, refería Fermina Artuch Urzainqui [Maisterra] que le cantaba su padre, Pedro Artuch Monzón [MonxonLargotena/Maisterra], a algún cura de Vidángoz:

El señor cura no baila

porque tene la sotana.

Señor cura, baile usted,

que Dios todo lo perdona.

La segunda, la recordaba Santiago Pérez Juanco [Diego] de haber oído que fue una de las muchas que dijo su abuelo, Severo Pérez Arriola  [Diego], en una de aquellas sesiones en las que unos echaban coplas y otros les contestaban, todos improvisando. Dice así:

Si te sigue la justicia,

enséñale los talones,

que más vale salto de matas

que buenas composiciones.

Ya veis que hay coplas para todo (y aún he dejado dos más en el tintero).

Casa Maisterra

Aunque siguiendo el orden estricto debería tocar una casa de otro barrio, de Egullorre concretamente, tal vez tampoco estemos saltándonos el orden y, en esta ocasión, nos vamos a ir a un barrio que no hemos pisado todavía: el Castillo. Bueno, históricamente digamos que no ha sido considerado como barrio, a efectos organizativos al menos, pero por su situación apartada, a caballo entre Lapitxorronga y Austemendia, convendremos en que alguna denominación singular se merece.

Casa Maisterra es la que nos ocupa en esta ocasión, una de las tres edificaciones que podemos encontrar junto con casa Larranbe y la ermita de San Miguel. De hecho, este trinomio parece indisociable y aparece hasta en una conocida copla:

Cuando vengas a Vidángoz,

lo primero que has de ver:

casa Maisterra, casa Larranbe

y la ermita de San Miguel.

Desconocemos cuándo se construyó, pero parece que su historia está ligada a la de la ermita con la que comparte una de sus paredes. Probablemente en origen sería la casa del ermitaño, de quien se hacía cargo de mantener la ermita de San Miguel. Sin embargo, aunque sobre su origen solo podemos especular, veremos que, al menos en los últimos siglos, ha sido ocupada por diversas generaciones de un linaje, de manera similar al resto de casas de Vidángoz.

Así, todos/as hemos conocido a la Fermina y Eusebio, últimos de su estirpe en residir en la casa nativa, y casi los últimos en fallecer si no fuera por su hermana Rosa, que fue realmente ‘la última Maisterra’ y que murió recientemente en Ecuador. Los nombrados eran tres de los seis hermanos Artuch Urzainqui, hijos de Marta Urzainqui Salvoch [Maisterra] y Pedro Artuch Monzón [Monxon/Largotena/Maisterra], junto con Veremundo, Victoriano y Dionisio. De los seis, solo Dionisio falleció de pequeño, pero ninguno de los otros cinco se casó, y la transmisión familiar no pudo continuar.

Era natural de la casa Marta, quien pasaba por ser la única hija del matrimonio formado por Rosa Salboch Hualde [Maisterra] y Manuel Urzainqui Gárate [Ferniando/Maisterra]. El matrimonio no conseguía tener descendencia y, cuando ya todo parecía indicar que tendrían que buscar a alguien que viniera de heredero, nació Marta. Rosa Salboch puede que se os haga conocida pues su nombre está tallado en el dintel de la puerta junto al año 1901, cuando presumiblemente se habría hecho la última gran reforma de la casa, poco después de haber fallecido su marido Manuel. Curiosamente, en esta generación había un hijo varón como primogénito, Tomás, pero seguramente al tener ocasión de casar a su segunda hija con una casa bien como era casa Ferniando, prefirieron apostar por ese matrimonio para perpetuar el linaje y Tomás terminó casándose casi 10 años más tarde que Rosa a casa Anarna. El otro hijo de esta generación que llegó a adulto se casó a Roncal con Felicia Gárate Daspa.

Los padres de Rosa eran Casimiro Salboch Glaría [Maisterra] y Mª Cruz Hualde Anaut [Pelaire / Maisterra]. Mª Cruz falleció y Casimiro se casó en segundas nupcias con Petra Mª Legaz Auria, de Oronz y viuda, a su vez, de un hermano de la difunta Mª Cruz, que también trajo dos hijos de dicho matrimonio, una de las cuales, Estefanía, se acabaría casando a casa Lengorna. La nueva pareja aún tuvo un hijo en común Pedro, que parece ser que se casó con Martina Salvoch Necochea, de Urzainqui. Casimiro era el oriundo de la casa, y sus padres eran Ángela Glaría Aldave [Maisterra] y Ramón Salvoch Urzainqui [Rakax / Maisterra].

La generación de Ángela, la prole de Lorenzo Glaría Sanz [Maisterra] y Mª Juachina Aldave Urzainqui [Llabari], fue productiva y los cuatro hermanos que llegaron a adulto se casaron en Vidángoz: Gregorio, a casa Llabari (parece que fue de heredero); Fermina se quedó en su casa Maisterra natal; Antonio, a casa Aristu; y Mª Josefa, a casa Pattako (La Herrera).

Una generación más atrás tendríamos que Lorenzo fue el único hijo de Martina Sanz Hualde [Maisterra] y Lorenzo Glaría Palacios [Pelaire / Maisterra], ya que murió el padre y Martina volvió a casarse con Joseph Fermín Urrutia Torrea, de Igal, con quien tuvo otros cinco hijos, dos de los cuales se casaron en Vidángoz: Juan Joseph a casa Iriarte y Ángela a casa Kurllo antigua (actual Txikiborda) o a la Vicaría, hay dudas.

Si damos otro paso atrás en la historia familiar, tendremos a Martina y sus hermanos, hijos de Juana Hualde Urzainqui [Maisterra] y Martín Sanz Larrigueta, de Uscarrés o Iciz dependiendo de la fuente, que también fueron una generación exitosa: De ocho hijos que nacieron, siete llegaron a viejos y seis se casaron, cinco de ellos en Vidángoz (y el que no se casó, algún problema de salud tendría): Pedro Román, a la actual casa Juanko; Martina se quedó en la casa nativa, en casa Maisterra; Juana Teresa, a casa Ferniando; Mª Juana, se casó a Roncal (aunque su marido era viudo y natural de Iciz); Juana Josefa, a casa Llabari; y Antonio, a casa Molena.

En la generación anterior, Juana Hualde Urzainqui era hija de Pedro Hualde y Magdalena Urzainqui, quienes ya no sabemos de qué casa provenían cada uno, y que tuvieron tres hijos de los que dos llegaron a adultos: Feliciano, a casa Pelaire; y Juana, que se quedó en su casa Maisterra natal.

Hasta aquí la genealogía, donde, como podéis haber comprobado, se desmiente una vez más aquello de que heredaba el primogénito o el primer varón en la descendencia: solo en dos de las seis generaciones heredó la casa un varón (en una de ellas, por ser el único hijo), pese a haber varones mayores en edad a las mujeres que heredaron en tres de las otras cuatro ocasiones. También habréis podido ver las dinámicas matrimoniales, cuánto se casaba en el mismo pueblo y cómo hay algunas casas que se repiten en la genealogía (Ferniando, Llabari, Pelaire).

Por último, nos quedaría indagar en el origen del nombre de la casa. El nombre Maisterra podría llevarnos al vocablo vasco maizter, que significa inquilino, lo que se venía a denominar en castellano ‘casero’ (de ahí el nombre de casa Casero), pero lo más seguro es que el significado con el que debamos unir el nombre de esta casa sea con el maister o maizter roncalés o salacenco, que significa mayoral, pastor principal. Por otra parte, puede que tomara el nombre de alguien con ese oficio, sí, pero me parece más probable que el nombre esté tomado del apellido Maisterra, del que no tenemos mucho rastro en Vidángoz en los últimos tres siglos y medio (suponemos que el nombre sería anterior), pero que en Roncal, Salazar y Aezkoa fue relativamente frecuente. En nuestro pueblo, concretamente, solo hay constancia de Miguel Mazterra como propietario de una casa en 1612, que es mencionado como Miguel Masterra en 1634 o Miguel Maxterra en 1645, y, probablemente, la casa deba su nombre a este Miguel, pues no aparece nadie más con ese apellido en la documentación posterior.

Pues, hasta aquí casa Maisterra.

Sobre el nombre Paxapán

La casa que tratamos en esta ocasión tiene un nombre digamos que curioso, cuanto menos: Paxapán. Tiene esa pronunciación con “x” (sonido /sh/) tan característica del habla tradicional de Vidángoz y que también se puede oír en otros nombres de casa como Mux, Lixalte, Pexenena, Monxón… Pero, ¿de dónde viene el nombre Paxapán?

Seguramente se trate de un apodo, pero el intríngulis del asunto debe de estar en su origen: ¿Vendrá de alguien que decía mucho “Pasa pan”, como aventuraba algún mayor del pueblo? Puede ser, pero parece una explicación demasiado simple.

Juankar López-Mugartza en su artículo “Erronkaribarko oikonimia, mitoak eta elezaharra” ofrecía otra explicación curiosa: Paxapán, con otra pronunciación Paxabán, podría estar relacionado con la frase con la que se sella el Tributo de las Tres Vacas: Pax Avant.

Por último, plantearé mi propuesta, y es que el nombre esté relacionado con un tal Celestino Pasamán, natural de Olorón y que residió en Vidángoz hacia 1863 no sé exactamente con qué empleo, tal vez herrero, boyero, u otro oficio por el estilo. El caso es que en las pocas ocasiones en que se le menciona unas veces consta como Pasamán, otras como Masapán. Pasamán, Masapán… ¡Pasapán! En cualquier caso, tampoco queda claro que ocupara la actual casa Paxapán o la antigua (hoy Elizarena) y, como suele pasar, creo que nos quedaremos con las ganas de saberlo.

Nacimientos, bodas y defunciones en 1921

Para terminar con este número y como suele ser costumbre en la última revistica de cada año, vamos a hacer repaso de quienes nacieron, se casaron y murieron en Vidángoz en el año que estaba a punto de empezar hace ahora un siglo.

En el capítulo de nacimientos, digamos que 1921 fue un año flojico, ya que solo nacieron nueve niñ@s, cuando la media en aquellos años estaba en doce. Por orden cronológico, son los siguientes: Fermina Artuch Urzainqui [Maisterra], Teodoro Sanz Fuertes [Txantxolit / Antxon], Ángel Sanz Jimeno [Zinpintarna], Jorge Asín Gayarre [Pelaire], N. De Andrés Fuertes [Xapatero], Bernardino Mainz Mainz [Refelna], Benigna Mainz Mainz [Mendigatxa], Bernardina Iriarte Sanz [Iriarte / Txikiborda] y Pedro Ornat Sanz [La Santa].

A grandes trazos, la vida de estos nueve fue así: uno nació muerto, el de Xapatero, pero el resto llegaron a la edad adulta. De ellos, tres, Teodoro, Jorge y Pedro fueron cabezas de familia en Vidángoz, casándose los dos primeros con sendas bidankoztarras y el tercero con una de Garde. Otros tres, Ángel, Bernardino y Benigna, emigraron a América en la que sería la última gran oleada que cruzó el charco, aunque uno de ellos, Bernardino, terminó regresando. De ellos solo se casó Benigna, como la mayoría de sus quintos, con un bidankoztar. Fermina no se casó y se quedó en la casa nativa junto a sus padres y hermanos. En cuanto a Bernardina, toda su familia dejó Vidángoz en torno al final de la Guerra Civil para marchar a Pamplona, donde hizo su vida ya lejos de Vidángoz.

Ángela Urzainqui y Felipe Jimeno, casados en 1921 a casa Hualderna.

En el capítulo de bodas también fue 1921 un año regular, celebrándose tan solo dos enlaces cuando la media era casi de 2,5. Las parejas que se unieron en aquel año fueron Felipe Jimeno Ornat [Garro / Hualderna] con Ángela Urzainqui Hualde [Hualderna] y Pedro Mainz Salvoch [Aristu] con Felisa Pérez Jimeno [Landarna / Aristu]. Unas parejas bastante prototípicas para la época, en las que ambos contrayentes eran de Vidángoz, donde ambos novios tenían 26 años (algo más jóvenes de la media de edad al casarse en la época en nuestro pueblo, que era de casi 29 años para los varones) y ambas novias 23 años (también algo más jóvenes que la media de la época, que era de 24,5 años para las mujeres).

Ambas parejas se quedaron en Vidángoz y fueron cabezas de familia en sendas casas: La primera, en casa Hualderna, donde nacieron sus nueve hij@s; y la segunda en casa Aristu, donde vinieron al mundo otras ocho criaturas.

Como podéis ver, parejas muy al estilo de su tiempo.

Por último, llegamos al capítulo de defunciones. Para empezar, diremos que fueron diez, con lo que aquel año Vidángoz tuvo saldo vegetativo negativo (más fallecimientos que nacimientos). Fallecieron varios cabeza de familia: Miguela Salvoch Pérez [Escuela / Mailusa] con 59 años, Pedro Antonio Mayo Landa [Uztárroz / Rakax] con 78 años, Manuela Mayo Garde [Uztárroz / Bomba] con 73 años, Amalia Mendigacha Mainz [Bernabel / Llabari / Garín] con 32 años, Cecilio Sanz Hualde [Landarna / Santxena] con 79 años y Balbina Monzón Barrena [Monxon / Largotena] con 67 años.  Como podéis ver, la mayoría llegaron a una edad considerable para su época, excepción hecha de la desdichada Amalia, sobre cuyas circunstancias podéis leer el artículo dedicado a casa Montes/Garín en el Bidankozarte nº 12, pero que probablemente se habría visto afectada por las consecuencias que trajo su condena en un caso de estafa de 1.000 pesetas a Jacinto Garín.

También fallecieron aquel año cuatro menores. Dos de ellos algo más crecidos y debido a unas fiebres tifoideas: Quintín Urzainqui Urzainqui [Pantxo], de 13 años, y Elena Pérez Goyeneche [Diego], de 5 años. Los otros dos, el que nació muerto en casa Xapatero, N. De Andrés Fuertes, ya mencionado en los nacimientos, y otro de apenas cinco meses, Juan Dandiararena Ros, también en casa Xapatero, sacado de la inclusa y que se hallaba lactando con Isidra Fuertes, práctica ésta habitual en la época.

Pues hasta aquí 1921, un año que ya veis que tuvo sus particularidades.

Vidángoz en 1917

1917 no fue un buen año en lo demográfico para Vidángoz: nació menos gente (diez) que la que murió (trece), y si a esto le añadimos los que habrían emigrado, ya que en aquellos años muchos pusieron rumbo a Argentina, podemos concluir fácilmente que la población disminuyó aquel año. Al escaso número de nacimientos (la media en la década de 1910 fue de casi catorce nacidos/año) y a la emigración habría contribuido, probablemente, la I Guerra Mundial que estaba en curso. En el número de defunciones, tal vez también, ya que habría escasez de recursos. Sea como fuere, fallecieron en aquel año trece personas, cuando la media anual de aquella década fue ligeramente superior a ocho. En el capítulo de bodas, mal año también, con solo un enlace celebrado por los 3,5 matrimonios de media de la década de 1910. Pasemos a conocer los nacidos, casados y fallecidos en aquel año, en orden cronológico, así como sus casas de origen y destino.

Abundio Sanz Sanz [Danielna]

En 1917 nacieron Veremundo Artuch Urzainqui [Maisterra], Abundio Sanz Sanz [Danielna], Anastasia Artuch Jimeno [Largotena], Prudencio Landa Arguedas [Arotx], Domingo Hualde Gayarre [Pelaire], Dionisio Mainz Landa [Mux], Norberto Juanco Pérez [Paxapan], Casta Sanz Hualde [José María], Esteban Sanz Urzainqui [Arguedas] y N. Pérez Sanz [Santxena].
De estos diez nacidos, como en cualquier año, hubo de todo un poco: El de Santxena no llegó ni a tener nombre, murió al poco de nacer, y tampoco vivieron mucho Prudencio (falleció con poco más de cuatro meses de edad) y Casta (primogénita de casa José María y que vivió poco más de dos años). Cuatro de ellos fueron primogénitos en su casa (Veremundo, Abundio, Domingo y Casta), pero ninguno de ellos fue el que la heredó o siguió en la misma (Veremundo falleció en la Guerra Civil, Abundio se hizo religioso, Domingo se marchó a América y Casta falleció con solo dos años). Por último, señalar que la única mujer de la quinta que llegó a adulta lleva camino de llegar a ser centenaria (cumplirá un siglo el próximo 21 de abril), siguiendo los pasos de su madre, Donata Jimeno Ornat [Garro / Largotena], que ya alcanzó ese hito el 7 de agosto de 1991, tal y como recordábamos en el número 20 de Bidankozarte.

Félix Pasquel Salvoch [Paskel] y Tomasa Ornat Arguedas [Algarra/Paskel], único matrimonio que se formó en 1917.

En el capítulo de bodas, solo tenemos el enlace entre Félix Pasquel Salvoch [Paskel] y Tomasa Ornat Arguedas [Algarra / Paskel], que dio como fruto seis hijos.
En cuanto a los fallecidos, en 1917 perdieron la vida Francisca Pérez Mendigacha con 83 años [Antigua Mailusa, actual Casa Consistorial], Juana Monzón Juanco con 74 años [Monxon / Artutx], Felipa Mayo Urzainqui con 16 años [Rakax], Ciriaco Landa Urzainqui con 2 años [Arriola], Juana Miguela Mendigacha Aroza con 73 años [Maizena], Eladio Urzainqui Pérez con 7 meses [Kostiol], Gregoria Glaría Mayo con 88 años [Llabari], Prudencio Landa Arguedas con 4 meses [Arotx], Marcos Urzainqui Aroza con 69 años [Pantxo], Pedro Hualde Jiménez con 28 años [Pelaire], N. Pérez Sanz con 0 días [Santxena], Domingo Mainz Artuch con 67 años [Artutx / Molena] y Francisca Guinda Gárate con 62 años [Kurllo / Gaiarre]. Cabe reseñar que, quitando los cuatro niños fallecidos (cifra habitual en aquellos tiempos), solo dos de los otros nueve (Felipa y Pedro) fallecieron a una edad temprana para aquellos tiempos, los otros siete podríamos decir que llegaron a viejos, Gregoria incluso llegó a rozar los 90 años, que para aquellos tiempos era como ser centenaria en nuestros días.
Pues todo esto sucedió en el Vidángoz de 1917.

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