Posts Tagged ‘Barrio Iriburua’

Casa Bortiri

Iniciamos con esta casa la octava vuelta por los barrios de Vidángoz, nuevamente en el de Iriburua, y en esta ocasión dedicaremos el artículo a una de ésas que ya no existe: casa Bortiri.

Una casa que desapareció allá por la década de 1950, que actualmente es la parte trasera de casa Danielna y cuyo solar tiene funciones de aparcamiento y de asadores. Sus últimos moradores fueron parte de los prisioneros que trabajaron en la construcción de la carretera Igal-Vidángoz-Roncal, que en nuestro pueblo se alojaron en tres casas contiguas, que, cuando llegaron, estaban deshabitadas: Bortiri, Laskorna y Aizagar.

Probablemente sea casa Bortiri una de las que menos he hablado en esta publicación, y es que aquella raza, como dirían los mayores de Vidángoz, se extinguió, no quedo ninguna rama con descendencia que pudiera continuar con la transmisión de la casa.

Probablemente, la única foto que se conserva
de casa Bortiri, hoy desaparecida
[Fuente: Fondo fotográfico Santiago Calderero]

Haciendo un poco de historia, los últimos de su estirpe en habitar la casa fueron Luis Recalde Clemente [Arotx / Bortiri] y María Luisa Bortiri Aroza [Bortiri], cónyuges que no tuvieron hijos y que fallecieron, ya ancianos, en 1936 y 1932 respectivamente. Al menos ella, María Luisa, a quien llamaban Bortirisa, debía de tener carácter difícil y se ve que, cuando los críos le ciriquiaban, ésta les respondía pegándoles e incluso tirándoles piedras. Pues bien, cuando ésta falleció, en 1932, y estando su casa al lado de la escuela, los niños tuvieron noticia del deceso y, en una de las entrevistas que realicé hace quince años, me contaban que algunos de los críos de entonces se despedían de ella con un ‘Adiós, Bortirisa, ya no nos tirarás más piedras’.

Poco tiempo después, parece que Luis se quedó solo y algo impedido y, se ve que no podría apañarse él solo, y se hizo cargo de él María Landa Arriola [ArriolaMux], de hecho, en su partida de defunción se indica que murió en casa de ésta, en casa Mux.

María Luisa Bortiri era la oriunda de la casa, y única de los cuatro hermanos que fueron en llegar a mayor, ya que el otro hermano que superó la infancia falleció en el hospital de Pamplona con 27 años. Sus padres eran José Bortiri Iglesia [Bortiri] y Ángela Aroza Garat [Montxonena / Bortiri], siendo José quien había nacido en la casa.

Los padres de José eran Juan Francisco Bortiri Sanz [Bortiri] y Miguela Antonia Yglesia (de Garde), siendo el padre de la casa. Francisco heredó la casa, pero algunas de sus hermanas también se casaron en Vidángoz: con María Ygnacia, el apellido pasó a casa Arlla en primera instancia y, tras enviudar y volver a casarse, a casa Kostiol, y con Catalina, pasó a casa Bomba, aunque ésta se casó ya mayor con un viudo y no tuvo descendencia.

Una generación más atrás, los padres de los hermanos Bortiri Sanz fueron Pedro Juan Bortiri Mendi (de Roncal) y María Engracia Sanz Barrena [Bortiri], y parece que es en este momento cuando la casa tomó el nombre Bortiri, que mantuvo hasta su desaparición. Se da la circunstancia de que la madre de Pedro Juan, Gertrudis Mendi Esparz, era natural de Vidángoz, probablemente de la actual casa Ornat, y casada a Roncal con Juan Bortiri Eyerabarren, natural de Santa Engracia.

Si seguimos atrás en el tiempo, ya no sabemos cómo se denominaría esta casa, pero la habitaban los padres de María Engracia Sanz Barrena, Joseph Ramón Sanz Argonz [Bortiri] y Josepha Barrena Villoch (de Roncal), y antes que éstos, los padres de Joseph Ramón, Pedro Joseph Sanz Martín y María Nunila Argonz Esparz, ambos naturales de Vidángoz. Parece que quien era de la casa era el padre, Pedro Joseph, y de los padres de éste, Miguel Sanz y María Theresa Martín, que es lo más lejos que podemos llegar, ya no sabemos quién era natural de la casa y quién casado a ella.

Casa Bortiri, una de esas casas que ya no hemos conocido la mayoría de bidankoztarras de hoy en día, pero que, como habéis podido ver, también ha tenido su historia.

Barrios de Vidángoz

A cualquiera que haya ido leyendo Bidankozarte se le habrán ido haciendo conocidos los antiguos barrios en que se dividía Vidángoz, un reparto que tenía implicaciones de diversos tipos, como que en diversos ámbitos cada barrio tuviera un representante. Sea como fuere, parece ser que en Vidángoz el uso de los nombres de los barrios empezó a caer en desuso en la segunda mitad del siglo XIX, llegando hasta tiempos recientes la sola noción de dos barrios: Egullorre y el barrio de abajo.

Pues bien, como he ido explicando en esta publicación, ese barrio de abajo antiguamente no era uno sino tres, Iriburua, Iriartea e Iribarnea, cuyos nombres significa, literal y respectivamente, “la parte alta de la villa”, “el medio de la villa” y “la parte baja de la villa”. La etimología de Egullorre no es tan clara, pero señalábamos en su día que podría estar relacionada con el término homónimo que se encuentra a no mucha distancia al norte del actual casco urbano de Vidángoz y cerca del cual se habría ubicado antiguamente el otro Vidángoz que existió y cuya iglesia era la actual ermita de San Sebastián.

Los antiguos barrios de Vidángoz.

Los barrios estaban delimitados por las actuales calles o elementos que se exponen a continuación:
Iriburua, entre el río Biniés, la calle mayor y la calle el molino;
Iriartea, entre el río Biniés, la calle mayor, la calle el molino y la calle tejería;
Iribarnea, entre el río Biniés, la calle mayor y la calle tejería;
Egullorre, desde la calle mayor hacia arriba, hasta la iglesia;

Aparte de estos cuatro barrios oficiales, citaba en el Bidankozarte nº 50 en plan anecdótico que casa Maisterra pertenecía al barrio del Castillo, si bien éste no lo había visto citado nunca como tal… Pues bien, como suele pasar, basta que se mencione algo que parece que siempre ha sido así, para tener que desmentirlo poco después, y es que, investigando documentos notariales de Vidángoz de los siglos XVII y XVIII, encontré primero una mención al “camino que va para el barrio del Castillo” (1800), posteriormente a “un güerto para ortalizas en el Castillo” (1796), y también otra a “una casa sita en el barrio del Castillo” (1777), quedando confirmada, pues, la denominación “oficial” de ese barrio… pero todavía me esperaba una sorpresa aún mayor, y es que, en un censo (préstamo) firmado en 1689, entre los bienes hipotecados se mencionaba “una casa sita en el barrio de Garatea o Castillo”, con lo cual, también tenemos la denominación antigua a dicho barrio, Garatea, que literalmente significa “el portillo”.

Por último, otra mención inédita a un barrio que he encontrado cuando casi ya había cerrado este número. Realmente son dos menciones en el mismo año, 1836, pero en dos documentos notariales completamente independientes. Estas nuevas citas hacen referencia al barrio de Itxuskarrika (Ychuscarrica), nombre que ya había escuchado alguna vez, pero en referencia a una calle, no a un barrio, que sería la actual calle de la fuente, lo que viene a coincidir con lo que indican las escrituras encontradas, pues hacen referencia la una a casa Jimeno y la otra a casa Molena. En cualquier caso, no incluyo este barrio en la imagen por venir a ser una subdivisión del barrio de Iriartea que no tendría mayor significación administrativa.

Bueno, pues ahora que ya sabemos cuáles eran y cómo se distribuían los barrios en Vidángoz, lo mismo tenemos que empezar a hacer comidas de barrios…

Apellidos bidankoztarras: Salvoch

En esta ocasión trataremos el apellido Salvoch, y con él completaremos el grupo de los cinco apellidos más frecuentes en nuestro pueblo en los últimos tres siglos, siendo éste el cuarto más habitual como primer apellido y el tercero más habitual como segundo apellido, quedándose en una cuarta posición global sumando la frecuencia de los apellidos en ambas posiciones. Ha habido incluso dos familias que han llevado el apellido Salvoch por duplicado, la prole de Juan Salboch y Gracia Salboch de comienzos del siglo XVIII, de casa Bortasena (actual Aizagar) y, más recientemente, en la segunda mitad del siglo XIX, la descendencia de Froilán Salvoch y Marcelina Salvoch, de casa Salbotx.

Tal vez el apellido Salvoch esté detrás de los Salvador que aparecen en el Libro de fuegos de 1428 y en el Recuento de casas de 1515, pero la primera mención segura a un Salvoch en nuestro pueblo nos remonta al año 1573, cuando se juzgaba a los componentes del Ayuntamiento entre los años 1569 y 1571 por un juicio de residencia y entre los citados encontramos a Juan Salvoch, que había sido alcalde en ese periodo. Tenemos, pues, este primer registro documental del apellido datados hace más de 450 años.

Desde entonces, el apellido se mantiene en Vidángoz en todos los documentos en los que se detallan los nombres de toda la vecindad: En las Evaluaciones de rentas de 1612 y 1613 (Cathalina, Joan, Pedro y María Salboch); Listado de propiedad de casas (por barrios): en Yriartea, Joan y Madalena Salboch, y en Hyriburua, Pedro Salboch; Apeo de población de 1645-1646 (Lorenz, Gabriel y Juan Salboch); Apeo de población de 1676 (Pedro, Gabriel y Juanco Salboch); Apeo de población de 1726 (Juan, Gabriel, Juan (alcalde), Blas y Juan Miguel Salboch).

Mención a Cathalina Salboch en una evaluación de rentas de 1612

A partir de 1810 ya podemos asegurar incluso por qué casas pasó el apellido Salboch (cuya grafía cambiaría a Salvoch en ese siglo XIX): Bortasena (actual Aizagar), Laskorna, Mailusa (actual Casa Consistorial), Lengorna, Axairna (actual Paskel), Juanko, Pexenena, Lixalte, Aristu vieja (actual Iturriondo), Molena, Aristu, Jimeno, Antxon, Iriarte, Pattako (actual huerto de La Herrera), Matías (actual Remendia), Algarra, Navarro, Xereno, Anarna, Casero, Ferniando, Santxena, Maisterra, Larranbe, Rakax, Salbotx, Arlla, Pelaire, Murri (la desaparecida casa Montes), Santos, Anxelarna, Anxelmo (actual Calderero), casa Kurllo antigua (actual Txikiborda), Bernabel (actual Harretxe), Kurllo, Matxin, Zinpintarna, Txestas y Llabari. Un total de 40 casas, esto es, más de la mitad de las que ha habido históricamente en Vidángoz.

Por lo que respecta al significado del apellido Salvoch, éste es un típico apellido patronímico (que hace referencia al nombre del padre) roncalés de esos terminados en –ch (Salvoch, Artuch, Petroch, Galech…), digamos que sería la variante roncalesa de la terminación en –ez o –iz de los apellidos más comunes de nuestra geografía. Así, Salvoch sería el “hij@ de Salvo”; Artuch, “hij@ de ¿Artu[ro]?”; Petroch, “hij@ de Petri”; Galech, “hij@ de Galé”; etc…

Pues hasta aquí el apellido Salvoch.

Más de 1.000 años del Vidángoz que conocemos

Finalmente llegamos en este recorrido en torno al origen de Vidángoz al pueblo que se encuentra en la ubicación actual, tal y como lo conocemos, donde podemos dar por seguro que lleva al menos 1.000 años.

Veíamos en la página anterior esa primera mención datada en el año 1.085, pero era un simple traspaso de poder sobre la iglesia de la villa y los tributos que a ésta correspondían. La iglesia, una iglesia (no la que conocemos hoy en día, que data en su mayor parte de una gran reforma realizada en el siglo XVI), ya llevaría tiempo hecha, claro está, y la estructura creada en torno a ella, con las primicias, diezmos y demás tributos que había que pagar, no habría surgido de la noche a la mañana.

La mención del año 1.085 tenía que ver con la vinculación de Vidángoz con el monasterio que había en Igal. Pues bien, tenemos noticia de que por dicho monasterio pasó en el año 848 San Eulogio de Córdoba en el viaje que realizó a tierras pirenaicas. Teniendo en cuenta que el monasterio era un elemento vertebrador del territorio y que su ámbito de influencia era de unos pocos pueblos, cabe pensar que para dicho 848 ya existiría Vidángoz.

De esta misma época son las batallas contra los musulmanes (Olast en el siglo VIII y Ocharren en el siglo IX) en las que los roncaleses ganaron su hidalguía y su derecho al uso de las Bardenas a perpetuidad. Es de suponer que esos derechos los adquirieron quienes participaron en las batallas, por lo que cabe pensar que Vidángoz ya era parte de esa primitiva comunidad llamada valle de Roncal.

Por otra parte, viendo lo que hablábamos sobre el origen del nombre de Vidángoz, parece que podríamos llegar hasta época romana, pero bueno, también se ha indicado que no sabríamos si se ubicaría donde el actual nucleo urbano o en otro lugar.

Bueno, pero una vez dicho todo lo anterior la pregunta que habría que hacerse (y que ya me realizaron varios bidankoztarras y eso ha dado pie a este boletín) es ¿Cómo comenzó todo esto? ¿Cuál fue la primera casa? Pues la verdad es que no tenemos ni idea. Bueno, idea no, pero lo que sí que podemos hacer es alguna suposición.

A ver, si Vidángoz eran los dominios de Vindacius, éste era un señor, un terrateniente, y como tal viviría, como se ha hecho en todas las épocas. Quiero decir con esto que, teniendo en cuenta las limitaciones de su tiempo, Vindacius tendría siervos que trabajaran sus tierras, tendría seguramente una casa mejor que las de aquellos y es probable que guardaran cierta distancia. La casa del señor sería lo que se viene a llamar un palacio (una casa más grande que lo habitual de la época, vaya, o de mejor fábrica)… no sé, pongamos que en lugar de palacio, por tener ciertas defensas, lo denominamos castillo…

Bueno, creo que no hace falta mucha imaginación para ver a dónde quiero llegar. Lo que hoy denominamos El Castillo tiene toda la pinta de haber sido el origen de nuestro pueblo por varias razones: 1.- Controlaba dos entradas al pueblo,  a quienes venían desde Igal y desde Burgui, y es visible desde todos los accesos a Vidángoz, de ahí el dicho:

Cuando vengas a Vidángoz
lo primero que has de ver
casa Maisterra, casa Larranbe>
y la ermita de San Miguel’.

2.- Probablemente tendría contacto visual con Gazteluzarra desde algún punto, lo mismo que desde una ventanica que hay en la ermita de San Miguel se puede observar en los días claros la ermita de la Virgen de la Peña, donde seguramente también habría algún puesto defensivo; 3.- El propio hecho de estar encima de la peña parece señal de estatus, ‘ahí arriba vive el señor’, y abajo, más cercanos al río y a la tierra, los siervos, dando origen con el tiempo a los tres barrios originales del pueblo, Iribarnea, Iriartea e Iriburua (Egullorre, como comentábamos, vendría posteriormente); 4.- Podríamos aventurar también, sin demasiado temor a equivocarnos, que la actual ermita de San Miguel pudiera haber sido originalmente la capilla del castillo; 5.- E incluso, puestos a imaginar, y esto tal vez ya sea demasiado fantasioso, podríamos pensar en la punta de Lapitxorronga como un lugar donde hacer justicia, o donde el Señor de Vidángoz de turno discutía con un rival y lo despeñaba al grito de ‘¡Esto… es… VIDÁNGOZ!’ (en referencia a la película ‘300’).

Pues hasta aquí esta teoría sobre desde dónde se habría generado nuestro actual Vidángoz, con argumentos medianamente razonables. Pero como se suele decir, que cada cual saque sus propias conclusiones.

¿Reubicado en el Barrio de Egullorre?

No sabemos cuándo se abandonó aquel otro Vidángoz, aunque todo parece apuntar a que sucedió en la primera mitad del siglo XIII, porque en 1198 todavía se mencionaban las iglesias de Vidángoz y Vidángoz y en el Libro de rediezmos de 1266 (donde aparecen todos los pueblos que había en Navarra entonces) ya solo se menciona Vidángoz.

Pero más intrigante incluso que el cuándo nos debería resultar el por qué. ¿Qué hizo que aquellos otros bidankoztarras dejasen su pueblo? ¿Alguna catástrofe natural? ¿Una riada extraordinaria? ¿Un gran incendio? A saber… Tal vez una mera reorganización territorial que se habría dado a nivel de valle de Roncal, ya que también desaparecieron otros pueblos en el valle en la misma época.

En cualquier caso, ¿qué fue de quienes vivían en aquel poblado? Yo me inclino a pensar que habrían pasado al barrio de Egullorre del Vidángoz actual (entre la calle Mayor y la iglesia), recibiendo el nombre del barranco que desemboca donde vivían… Además, ese barrio es el único cuyo nombre no encaja en la estructura de pueblo que seguían los otros (Iriburua, Iriartea e Iribarnea, esto es, parte alta, media y baja de la villa respectivamente). Y es que para los del actual Vidángoz, aquellos que se asentaron entre lo que era el pueblo y la iglesia eran ‘los de Egullorre’.

Powered by WordPress | Buy best wordpress themes and Save. | Thanks to Free WordPress Themes, Top WordPress Themes and Free WordPress Themes