Archive for the ‘Historia’ Category

Comienza la caza de brujas (1525)

Hace cinco siglos, en 1525, estaba nuestro valle sufriendo todavía la conquista castellana, un proceso en el que los roncaleses se habían hecho notar, pero habían quedado en el bando perdedor. De hecho, apenas un año antes, el 15 de diciembre de 1523, y con intención de ir ganándose a los navarros, el rey Carlos I de Castilla había decretado un perdón generalizado para todo aquel que se había visto condenado por acciones vinculadas a la guerra, pero excluyó de dicho perdón por rebeldes a unas 150 personas, 16 de ellos roncaleses.

Pues bien, las represalias no quedaron ahí, y apenas un año después, en enero de 1525, el Consejo Real de Navarra envió al licenciado Pedro de Balanza, ‘contra las brujas que había en los valles de Roncal y Salazar’. La documentación completa sobre el proceso no ha llegado a nuestros días, pero diferentes investigadores han dado cifras de detenidos que oscilan entre las 200 y las 700 personas, con lo que podemos hacernos una idea del pánico que debió de generar aquello en la población.

Así, nos tenemos que basar en testimonios indirectos, como un proceso de los herederos de Balanza, donde se mencionan diversos detalles de este proceso. En dicha documentación, se indica que algunos de los detenidos, la mayoría mujeres, fueron llevados a Pamplona y ejecutados allí mismo, y otros quedaron para que la ejecución se hiciera en los pueblos en que delinquieron. El Consejo ordenó a Balanza que volviera a ir a Roncal y Salazar y a donde fuera necesario y ejecutara a todo aquel declarado culpable por el Consejo.

Por si esto fuera poco, los costes originados por el proceso se pagaban haciendo embargo y ejecución de los bienes de los detenidos, con todo lo que esto conllevaba no solo para los procesados, sino también para sus familias.

Por último, nombrar algunas de las condenadas a padecer muerte corporal que sabemos seguro que eran roncalesas (de otras muchas no se indica lugar de residencia, solo su nombre): ‘Que María de Aguerre, viuda, Joannes Roncal, hijo de Petri Roncal, y Pascoala Saluoc, mujer de Petri Martín, los tres de Garde; María Périz, de Roncal; María de Vidaya, viuda, Graxi Equialt y Cathelina Jauregui, de Uztárroz, hayan de padecer muerte corporal. Y a Magi Saluoc, mujer de Miguel de Gayarra, de Garde, hay que volverla a examinar apartada del tormento [sin torturarla] y, si ella ratificase su dicho, muera como las otras’.

Terrible… pero solo era el principio.

Algo así debió de ser la quema de varios condenados en Burguete en junio de 1525 [Fuente: desconocida]

500 años

Hace quinientos años por estas fechas, estaba a punto de desatarse en nuestra tierra una tormenta inimaginable, la caza de brujas, un fenómeno apenas conocido por la población actual en general. Es por ello que, con el objetivo de desarrollar actividades que ayuden a divulgar el conocimiento de aquellos hechos, su contexto, desarrollo y consecuencias, nos hemos juntado varias asociaciones de los valles pirenaicos (Garaitzeko Asi, de Burguete; Aezkoa Kultur Elkartea e Irati Bortuak, de Aezkoa; Ezkarozeko Bilgua y Zatoia, de Salazar; y Bidankozarte, del valle de Roncal), ya que es en nuestra comarca donde todo esto comenzó. Hemos denominado esta iniciativa ‘Sorgin-ehiza 1525-2025’, y con ella programaremos diversas charlas de expertos en los tres valles y Burguete que den una visión global del tema, un documental y también estamos trabajando para programar una exposición y tal vez algo más. A ver si conseguimos que este asunto se conozca un poco.

La gran evasión

Bueno, realmente, ni una ni grande, aunque la mayoría de participantes terminaron libres, paradójicamente. Tras el juego de palabras, parece que queda claro que hablamos del franquismo, y para hablar de evasiones, de fugas, tiene que haber una reclusión, con lo que en Vidángoz el asunto tiene que estar relacionado con los prisioneros que integraban los denominados Batallones de Trabajadores. Y es que, mucho se ha investigado y escrito sobre ellos, pero apenas nada se ha contado de intentos de fuga, mencionadas por algunos de quienes vivieron aquella época, pero sin datos precisos, y es aquí donde pondré algo de luz en esta ocasión.

Los primeros prisioneros habían llegado a Roncal el 25 de julio de 1939, y parece que a Vidángoz llegaron parte de ellos el 1 de octubre de 1939. Pues bien, es en el otoño de dicho año, hace ahora 85 años, cuando suceden estas fugas que relataré, y no queda claro si fueron en Roncal (la primera parece que sí) o en Vidángoz, ya que es en nuestro pueblo donde se realizan la mayoría de las diligencias para averiguar qué ha pasado, depurar responsabilidades y, en su caso, emitir órdenes de busca y captura.

La primera de estas fugas tuvo lugar el 9 de octubre de 1939 y se da la circunstancia de que en ella tuvo que ver el cambio de hora. Me explico. El día de la fuga, un lunes, era el primer día de labor tras el cambio al horario de invierno, que había sido el recién pasado fin de semana, y la hora oficial había cambiado, pero todavía no habían adaptado los horarios de trabajo a la misma, por lo que, al final de la jornada laboral se les hizo más oscuro que de costumbre, y fue ese momento el que aprovecharon para escapar e intentar alcanzar la cercana muga con Francia tres prisioneros: Eladio Güeña Bernal, natural de Villanueva de Alcolea (Castellón), Pascual Estévez De la Guerra, natural de Andújar (Jaén), y José Villalobos Martínez, natural de Adra (Almería). Los militares se movilizaron para buscarlos, pero, al parecer, los evadidos consiguieron su objetivo. Eladio termino casándose con una francesa y falleció en la década de 1960 en Francia, por lo que tal vez pasó allí el resto de su vida. José Villalobos, apenas dos meses después de la fuga, partió de Burdeos hacia República Dominicana y, dos años más tarde, pasó a México, donde ya se le pierde la pista. De Pascual no he encontrado más información, pero era casado, así que lo de pasar a Francia y dejar todo atrás no era igual de fácil que en el caso de sus compañeros.

La segunda fuga fue tan solo doce días después, el 21 de octubre del mismo año, y en parecidas circunstancias, esto es, al anochecer y cuando algunos de sus compañeros les suponían en las letrinas. En esta ocasión, también fueron tres los fugados: José Gómez Ortega, natural de Yecla (Murcia), José Chorat Redolat, natural de Ibiza, y José María Yuste Martínez, natural de Caravaca (Murcia). Parece que a esta tresena tampoco le pillaron y, seguramente, habrían llegado a la frontera, pero no sabemos qué fue de ellos después, solo que José María Yuste fue condenado en un juicio sumarísimo en 1944-1945 a veinte años y un día de reclusión.

Casi un mes más tarde, el 18 de noviembre de 1939, hubo una tercera fuga, también al anochecer, y con un único protagonista, que aprovechó su labor de aguador para escapar mientras pensaban que había ido a la fuente. El fugado se llamaba Melchor Tayán Espuña y era natural de Hostalets d’en Bas (Girona), y, en esta ocasión, no consiguió llegar a la muga y fue herido y detenido el día 19 en el término de Arriaga, cerca de Uztárroz.

Cabe suponer que los militares estarían revueltos con los intentos de fuga y, justo el día después de éste último, se produjo el asesinato de José Martí Ramón en Vidángoz, según los guardias, por intentar fugarse al ir a las letrinas.

Pues hasta aquí lo que he encontrado relativo a las fugas. Seguramente habría habido más, pero, de momento, no he encontrado noticia de ellas.

Sobre el ‘baile moderno’ (1944)

Este boletín otoñal suele repartirse en fiestas, que marcan el final del verano en Vidángoz, y a ellas van unidos, inevitablemente, la música y el baile, por lo que el tema planteado viene al caso.

Hace ochenta años, en 1944, plena posguerra, el Gobierno Civil de Navarra tenía una preocupación: el baile moderno y su influencia en la moral y las buenas costumbres. Para saber más sobre el asunto, remitió a los alcaldes un cuestionario que habían de devolver contestado de la manera más exhaustiva posible.

Se preguntaba si era ‘costumbre de antiguo el baile moderno (agarrado)’, si había salones de baile o se practicaba al aire libre, si habría otros elementos de diversión que pudieran sustituir al baile en los días festivos, si el pueblo era favorable a los bailes modernos, si prohibirlo generaría situaciones violentas contra las autoridades eclesiásticas y civiles o perjudicaría la moral y las buenas costumbres por buscarse otras diversiones menos honestas, etc.

En el Archivo Municipal de Vidángoz se conserva copia de la respuesta al cuestionario del alcalde, Pío Ornat [Ornat / Zinpintarna], y en la misma encontramos datos interesantes. Indica Pío que aquí se ejecuta el baile moderno desde 1920, aproximadamente (esto es, cuando llegó la carretera desde Burgui), y se baila en el frontón, lugar en el que se da la otra diversión que hay en el pueblo, el noble juego de pelota, en el que solo se juegan el valor de la propia pelota. El alcalde no ve conveniente su prohibición porque crearía tirantez entre el pueblo y las autoridades, y, además, mientras la juventud baila en la plaza, está a la vista de sus padres y se le puede llamar la atención al más mínimo desliz.

Baile en la plaza de Vidángoz, hacia 1950 [Fuente: Fondo fotográfico Santiago ‘Calderero’]

Las únicas diversiones de la juventud son la pelota, el baile, el paseo en la carretera y la taberna. En la carretera, en las afueras del pueblo, se juntan ambos sexos y se puede faltar a la honestidad de costumbres, y en la taberna ‘arraiga el sucio vicio de la embriaguez y un mozalbete de 17 años se juega a cara o cruz las cinco pesetas que le dan sus padres para otras diversiones que, desde luego, no existen’.

Por último, especifica que se baila con una guitarra los festivos de mayo a septiembre y, mayormente, jotas, y el baile moderno solo se baila en las fiestas patronales, 29 de junio y 28 de agosto, con un sexteto contratado por el Ayto.

Un buen retrato costumbrista del Vidángoz de mediados del siglo XX.

De libros y brujas

Este verano que estamos dejando atrás ha servido de inicio de, al menos, un par de proyectos.

El primero, que ya veremos hasta donde llegará, trata de recopilar todos aquellos libros, capítulos de libros, artículos científicos o de divulgación, etc., que tengan como objeto principal de estudio o transcurran en nuestro valle de Roncal o sus pueblos (y, por tanto, los tengan como telón de fondo).

Por otra parte, poco antes de fiestas y en el inicio de las mismas, en la Bajada de la Bruja, Asisko Urmeneta anduvo grabando diverso material para el documental sobre la caza de brujas Ni ez naiz sorgina que está preparando y que, previsiblemente, verá la luz en el otoño de 2025. Éste que escribe, junto con la roncalesa Oihane Garmendia, aportó su conocimiento sobre dicho capítulo histórico en nuestro valle, y también tomó parte Iosu Sanz Udi [Antxon], aportando su visión sobre el asunto.

Y, dicho esto, comenzamos.

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