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Casa Santos-Mailusa

Por el orden que llevamos en este recorrido por las casas de Vidángoz, era el turno de casa Santos o casa Mailusa, y ha querido la casualidad que llegara este momento en un boletín en el que se tratan diversas cuestiones sobre el cementerio de nuestro pueblo, que está al ladico de la casa.

Por su ubicación, enfrente de la iglesia parroquial de San Pedro apóstol, es probable que esta casa del barrio de Egullorre fuera inicialmente la casa del cura o incluso de varios de los religiosos que formaban el Cabildo Eclesiástico de la villa de Vidángoz, que hasta hace poco más de dos siglos estaba compuesto por, al menos, ocho religiosos. Pero, como digo, no tenemos certezas sobre dicho uso y, hasta donde llegan mis pesquisas, la casa ha tenido una transmisión familiar como cualquier otra.

Casa Santos o casa Mailusa.

Es de reseñar su fachada, que tiene elementos por los que, en opinión de algunos expertos, podría datarse en el siglo XVI. Por otra parte, esta casa tiene de peculiar el hecho de que se le conozca casi indistintamente por dos nombres diferentes, Santos y Mailusa, que, casualmente, tienen un origen prácticamente simultáneo, y no tan distante en el tiempo, como explicaré un poco más adelante en este artículo. Por desgracia, no tenemos noticia del nombre anterior que tendría esta casa, así que, en ese sentido, nos quedaremos con las ganas.

Pasaremos ahora a la historia de la casa. Si empezamos por lo más cercano al presente, tendríamos que la última generación que vivió en la casa fueron los hermanos Sanz Gayarre, la descendencia de Gabino Sanz Salvoch [Santos-Mailusa] e Inocencia Gayarre Guinda [Gaiarre / Santos-Mailusa], cuyo primogénito se llamaba Santos, pero que no es a quien se debe el nombre de la casa…

Para ello, tenemos que ir una generación atrás, y es que el padre de Gabino era Santos Sanz Ezquer [Santos-Mailusa], quien, ahora sí, motiva el nombre de la casa desde, aproximadamente, 1890, que es cuando pasó a ser el cabeza de familia junto a su esposa Ángela Salvoch Pérez [Mailusa antigua / Santos-Mailusa]. La pareja se casó en 1884 y pasaron a vivir en la casa nativa de la mujer, de Ángela, que era la denominada casa de Mari-Lusa, edificio hoy desaparecido que ocupaba parte del solar en el que actualmente se asienta la casa consistorial. La denominación Mari-Lusa tiene su origen en María Luisa Mendigacha Mainz [Maizena / Mailusa antigua], abuela de Ángela, y cuya pronunciación en Vidángoz evolucionó a Mailusa (lo mismo que Aristu es pronunciado Aistu). Por algún motivo, la casa estaría en mejor estado, tendría más espacio o lo que fuera, la pareja con sus primeros hijos se trasladó en 1890-1891 a la casa nativa de Santos, la que nos ocupa en este artículo, pero se ve que ya se asociaba a la familia con la casa en la que habían residido anteriormente, por lo que eran “los de Mailusa”… y, al mismo tiempo, el dueño de la casa era Santos, por lo que su nombre también se asoció al de ésta. Así que ya tenemos el origen de los dos nombres de la casa hace 135-140 años. De esta generación, de los hermanos Sanz Salvoch, reseñar que dos hermanas que fueron a la alpargata, Andresa y Restituta, se casaron en Mauleón y se quedaron a vivir allí.

En la anterior generación tenemos que el padre de Santos, José Sanz Navarro, se casó cuatro veces (por fallecer sus tres primeras mujeres), y tuvo varios hijos en todos sus matrimonios, un total de doce, de los que la mayoría fallecieron a temprana edad. Todo esto, teniendo en cuenta que José murió relativamente joven, con 44 años, y, además, no lo hizo en Vidángoz, sino en Santiago de Cuba y a causa de fiebre amarilla…

Los padres de José, José Antonio Sanz Salvoch [Txikiborda / Santos-Mailusa] y María Francisca Navarro Racax [Danielna / Santos-Mailusa], por su parte, llegaron a la casa de herederos, ya que los tíos de ella y propietarios de la vivienda (Francisco Ygnacio Mainz López [Santos-Mailusa] y María Ramona Hualde Urzainqui [Malkorna / Santos-Mailusa]) no tuvieron descendencia.

Los padres de Francisco Ygnacio eran Ygnacio Mainz Pérez [Santos-Mailusa] y Bonifacia López Maisterra [de Garde], sus abuelos paternos, Domingo Mainz Gambra [Santos-Mailusa] y Lucía Pérez Echeverri [de Garde], y sus bisabuelos paternos, Juan Bautista Mainz y Magdalena Gambra, nacidos y casados ya antes de 1701 y de quienes no he podido saber de qué casas eran.

Pues, hasta aquí casa Santos o casa Mailusa, como cada cual prefiera, otra casa con historia y con historias.

Novelas de espartinas

A las puertas del Roncal (Evidencia médica, 2019)

En relación con el tema del que se habla en el artículo de la derecha, con las alpargateras en general y con las roncalesas en particular, además de investigaciones como la nuestra se han realizado diversos relatos de ficción que tienen como nexo el estar ambientados en ese mundo de las mozas que cruzaban la muga para trabajar en las fábricas de alpargatas de Mauleón.

La primera novela sobre el tema la publicó a mediados de 2019 Manuel Goñi Irastorza y se titula A las puertas de Roncal (Evidencia médica, 2019). Se trata de una historia de amor que tiene por protagonista a una de aquellas alpargateras y en ella también se describen los modos de vida del valle de Roncal en aquella época.

Portada de La sombra que habita en tus ojos

El segundo libro vio la luz a principios de este 2020, está escrito por Amaia Olóriz Rivas y lleva por título La sombra que habita en tus ojos (autoedición, 2020). En este caso se trata de una historia de intriga con las alpargateras como trasfondo.

Hay una tercera novela publicada también en 2020 y relacionada con este tema pero que está escrita en francés, por lo que quizás será menos accesible a la mayoría. Se llama Les demoiselles (Albin Michel, 2020) y su autora es Anne-Gaëlle Huon.

Y, que yo sepa, al menos hay otra novela en camino, que está siendo elaborada por Óscar Salvoch, descendiente de alpargatera de Vidángoz (de Petra Artuch, de casa Anarna). A ver para cuándo podemos leerla.

Alpargateras roncalesas

Los días 4 y 5 de diciembre se presentó en Pamplona e Isaba respectivamente el libro Erronkari ibaxako ainariak – Alpargateras roncalesas (Xibarit, 2020), escrito por el historiador y divulgador izabar Fernando Hualde y con imágenes de Joseba Urretavizcaya.

Este volumen, que presenta una edición muy cuidada, pretende dar a conocer la historia de las alpargateras roncalesas, aquellas mozas (también hubo mozos, pero la gran mayoría eran mujeres) que durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del siglo XX cruzaban la muga en otoño para trabajar en las fábricas de espartinas de Mauleón y regresaban a sus pueblos al final de la primavera.

Una historia relativamente conocida en el valle de Roncal, pero que todavía carecía de una publicación de referencia que explicara este fenómeno en el que tomaron parte muchas de nuestras antepasadas.

Portada del libro «Alpargateras roncalesas» (Xibarit, 2020)

Así, el libro consta de tres partes: en la primera se explica todo el fenómeno de las alpargateras, cuándo y por qué surge, desde qué pueblos marchaban y qué clase de personas lo hacían, cómo era el viaje de ida, la estancia en Mauleón y el viaje de vuelta; en la segunda parte se detallan las alpargateras roncalesas de las que hemos tenido noticia hasta la fecha; y el la tercera parte de la publicación se hace un repaso por las diversas iniciativas que durante los últimos años han venido a reconocer la labor de aquellas mozas realizaron durante décadas y que supuso durante una época una importante fuente de riqueza para muchas familias del valle.

En la citada segunda parte, esto es, en el proceso de investigación, estamos integrados la Asociación Cultural La Kukula de Burgui, la Asociación Cultura Kurruskla de Isaba y el Proyecto Bidankozarte de Vidángoz. Un trabajo que todavía no ha concluido pero que hasta la fecha ha conseguido identificar más de 200 alpargateras roncalesas, de las cuales 42 son de Vidángoz.

Es de esperar que la publicación del libro, con su consecuente difusión, sirva de impulso a esta labor y se consiga identificar nuevas alpargateras que todavía no constarían entre las recopiladas hasta la fecha. Y es que, si bien puede parecer una cantidad importante las 42 mozas de Vidángoz identificadas hasta la fecha, hay que señalar que en el caso de nuestro pueblo hay otras 40 con indicios de poder haber tomado parte en esta migración anual pero cuya participación en la misma no ha podido ser todavía corroborada (o desmentida). Así que ya sabéis, si cuando leáis el libro echáis en falta alguna persona que sepáis que fue a la alpargata, os agradecería que me hicierais saber su nombre y todas las circunstancias que le rodearan, de manera que sigamos completando este estudio y rescatando del olvido más y más de aquellas mujeres.

Además de este libro, está en proceso también un documental producido por Maluta Films en el que se relatará la historia de las alpargateras y que, a bien ser, verá la luz en unos meses.

Y, además, está la página web ainarak.eus, donde, además de la información que consta actualmente, digamos que “la de inicio”, se irá plasmando toda la información que se vaya recogiendo conforme la investigación avance.

Para terminar, señalar que el libro puede adquirirse en la librería Abárzuza de Pamplona o en la página web de la editorial responsable de su publicación, Xibarit Argitaletxea: www. xibarit.com.

Cuestionario sobre alpargateras

Como ya he ido comentando a lo largo de este boletín, algo he avanzado en el conocimiento de las jóvenes de Vidángoz que iban a la alpargata, pero hay que ser conscientes de que todavía falta mucho por indagar. Es por ello que os pido que intentéis responder a este cuestionario para poder aportar datos que completen este estudio.

Estas son las preguntas:

1.- ¿Ha habido en tu familia alguna antepasada que fuese alpargatera, y que fuese a trabajar al otro lado del Pirineo?

2.- ¿Sabes durante qué años estuvo trabajando allí?

3.- ¿Sabes exactamente en qué localidad y en qué fábrica estuvo trabajando?

4.- ¿Qué más sabes de su paso por aquellas tierras? (anécdotas de viaje, anécdotas de estancia, salario, tipo de trabajo que hacía allí, mercancías que traía, etc…)

5.- ¿Conserváis de ella en casa alguna fotografía, carta, salvoconducto, contrato… o algún objeto que ella hubiese traído de allá?

6.- ¿Sabes de otras personas del pueblo o del valle, o de otros valles, que también hubiesen sido alpargateras? Procura facilitar toda la información posible de ellas.

Bueno, pues esto es todo. ¡Espero vuestras aportaciones! Un saludo y que el invierno nos sea leve.

Alpargateras de Vidángoz

Por lo que he podido indagar hasta ahora, ya tengo noción de unas cuarenta mozas de Vidángoz que estuvieron trabajando en las fábricas de Mauleón, pero es probable que haya otras tantas de entre muchas que tengo sin confirmar y con posibilidades de haber hecho esta misma labor. A continuación, una lista de las que tengo confirmadas y ordenadas por el nombre de su casa de origen:

Alpargateras de Vidángoz en Mauleón en 1911-1912: De pie: Josefa Sanz Fuertes [Fuertes], María Santos Hualde Mainz [Navarro], Eusebia Pérez Jimeno [Landarna], Gila Sanz Calvo [Kurllo / Txantxolit]; Sentadas: Restituta Sanz Salvoch [Escuela / Mailusa], Tomasa Ornat Arguedas [Algarra], Jacoba Hualde Mainz [Navarro].

  • Aizagar / Garín-Montes: Crescencia Garín Pascualena;
  • Algarra: Tomasa Ornat Arguedas;
  • Anarna: Petra Artuch Urzainqui;
  • Arlla: Juana Alejandra Hualde Salvoch y María Cruz Hualde Salvoch;
  • Arotx: Leonor Landa Arguedas;
  • Arriola: Veneranda Landa Urzainqui;
  • Calderero: Alejandra Calderero Sanz;
  • Cosme: Juliana Pelairea Fuertes;
  • Escuela / Mailusa: Andresa Sanz Salvoch y Restituta Sanz Salvoch;
  • Fuertes: Josefa Sanz Fuertes;
  • Garro: Donata Jimeno Ornat y Fulgencia Jimeno Ornat;
  • Jimeno: Asunción Salvoch Jimeno, Ceferina Salvoch Jimeno, Juliana Salvoch Jimeno y Rafaela Salvoch Jimeno;
  • Kurllo / Txantxolit: Gila Sanz Calvo;
  • La Santa: Secundina Sanz Fuertes;
  • Lengorna: Gregoria Urzainqui Hualde;
  • Llabari: Daniela Jimeno Sanz y María Jimeno Sanz;
  • Matxin: Eulogia Galech Salvoch;
  • Montxonena: Ángela Mainz Fuertes;
  • Mux: Felipe Nicolao Sanz;
  • Navarro: Jacoba Hualde Mainz y María Santos Hualde Mainz;
  • Ornat: Anastasia Ornat Jimeno y Leoncia Ornat Jimeno;
  • Paskel: Exaltación Pasquel Salvoch, Juana Pasquel Salvoch y Sebastiana Conrada Pasquel Salvoch;
  • Pexenena: Saturnina Salvoch Zazu;
  • Txantxolit: Benita Sanz Fuertes;
  • Xereno: Fermina Zazu Fuertes e Inocencia Zazu Fuertes.

Como veis, son un montón, pero hay otras muchas, algunas hermanas de las mencionadas  que habrían ido pero que todavía no he podido confirmar, y otras que constan en la documentación como ‘ausentes’ de Vidángoz durante algún periodo de tiempo y esto suele estar asociado a mozas que bien iban a la alpargata bien a algún otro lugar a servir.

Echad, pues, un ojo a la lista y, si echáis en falta a alguna que sepáis que marchó a Mauleón, pues me decís. A ver si conseguimos que la relación de ‘golondrinas’ sea lo más completa posible.

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