Las cartas de Mendigacha también han ocupado un espacio relevante en esta publicación y merecen un artículo en este nº 50. Pese a que ya las hemos trabajado bastante, con el centenario de la muerte de Mariano también hablamos sobre las cartas con más profundidad y en 2020 publicamos la recopilación completa de la correspondencia entre Mendigacha y Azkue, aún queda algún tema que podemos tratar.
Uno de los temas en los que Azkue quería profundizar por medio de Mendigacha era el vocabulario del uskara roncalés. Léxico que fue obteniendo de los pocos textos que ya existían en nuestro dialecto (fundamentalmente los escritos de Prudencio Hualde y el propio Mendigacha para Bonaparte) y, sobre todo, de los encuentros que tuvo y de las cartas que intercambió con Mariano.
Con lo recopilado de Mendigacha y del resto de colaboradores que tuvo por todo Euskal Herria Azkue publicó una de sus grandes obras, el Diccionario Vasco-Español-Francés, de 1905, en el que, además de palabras señaladas con la R que indica que se usaba en el dialecto Roncalés del euskera, se pueden encontrar cantidad de vocablos con la marca R-bid que indica que concretamente esa palabra la tomó de Vidángoz.
El caso es que, en algún momento, Azkue sugirió a Mendigacha la realización de un vocabulario roncalés, tarea que Mariano pensó que le superaba y que rechazó en primera instancia. Algo después, no obstante, Mendigacha retomó la idea y se puso con ella y, así, en una carta fechada en enero de 1909 indicaba a Azkue que ya llevaba avanzado el diccionario e iba por la letra S, y que pensaba acabarlo ese mismo invierno. No se ha encontrado en los fondos documentales Azkue nada similar a este trabajo de Mendigacha, pero seguramente lo habría recibido Don Resurrección y usado posteriormente para su Particularidades del Dialecto Roncalés, publicado en 1932, año escogido nada casualmente por ser el centenario del nacimiento de Mariano.
¿Estará oculto entre otros papeles este diccionario? ¿Aparecerá algún día? ¡Quién sabe…!