Archive for the ‘Curiosidades’ Category

Las cartas de Mariano Mendigacha (IX) – Urruxkideak

En esta ocasión, en la carta de febrero de 1904, Mariano Mendigacha da cuenta de una costumbre, ya perdida, que había en Vidángoz para hacer las paces entre familias en torno a una mesa, sin necesidad de juicios:

Urruxkideak

Banquete entre "urruxkideak"

“Mañana el día de la Candelaria de la Madre Virgen; cantar las vísperas y en el pórtico se ponen los nombres de todos los vecinos del pueblo cada uno en su cédula, luego se juntan en un sombrero; bien revueltos o mezclados, se llama a dos muchachos; y uno saca una cédula y se la da al cura; el otro muchacho saca otra cédula y se la da al alcalde; los dos las leen y cuyos nombres salen deben estar juntos; de esa forma se junta todo vecino por parejas; después se van todos a comer a una casa y a cenar a la otra, después el día de Santa Agueda; que es cinco días después de éste [de la fecha en que escribe la carta] se juntan las mismas parejas a comer y beber todo el día; a la casa que elijan entre ellos. Primero les obligaban a juntarse bajo pena de dos pesetas y una libra de cera cada uno; ahora no hay pena, se juntan los que tienen voluntad, pero todavía se juntan la mayoría; aunque no sea sino a hacer una cena; tenemos oído a los viejos de antes que esta cuestión estaba puesta, para poner en paz a los que estaba reñidos; ahora también tenemos observado, comúnmente caen juntos, si están algunos reñidos o enfadados y los más hacen las paces, en esta reunión. A esta cuestión le decimos urruxkideak.”

Curiosa costumbre la de los urruxkideak. Una pena que se perdiera.

La quinta de 1914

Ahora que está a punto de empezar un nuevo año parece una ocasión propicia para repasar quiénes nacieron en Vidángoz hace 100 años.

Así, en 1914 nacieron 15 niños/as en Vidángoz y, en aquel tiempo, no era una cifra estratosférica ni mucho menos, estaba más o menos en la media. Veamos quiénes y en qué casa nacieron:

Juan Jesús Navarro Aizagar (Aizagar); Felisa Juanco Jimeno (Antxon / Navarro);
Engracia Urzainqui Pérez (Kostiol / Urzainqui); Mª Concepción Juanco Pérez (Paxapan);
Teodoro Urzainqui Urzainqui (Pantxo); Marina Mainz Landa (Landa);
Cándida Fuertes Salvoch (Lixalte / Urzainqui); Francisco Mainz Mendigacha (Bernabé);
Máxima Mainz Landa (Mux); Teófilo Ornat Landa (Bomba);
Felisa Elizalde Sanz (Laskorna / Elizalde); Gregorio Sanz De Miguel (Arlla);
Serafina Zubiri De Andrés (Secretario); Benita Sanz Fuertes (Kurllo);
Patricio Gayarre Necochea (Gaiarre);

El katixol

El Katixol era un juego infantil al que se jugaba en Vidángoz hasta cerca de mediados del siglo XX, juego que todavía recordaban muchos de los mayores a los que entrevisté en su día.

Juego del "Katixol"

Juego del "Katixol"

Según me explicaban, y tal como se define en el “Vocabulario Navarro” de Iribarren, el Katixol (el escribió “Catirol” seguramente por error de transcripción) es “el nombre que dan al juego infantil del irulario. En él toman parte dos jugadores. Uno de ellos marca un círculo en tierra y con una tablilla en forma de pala [o con un palo] golpea [al golpe en Vidángoz lo denominan “Clasco”] y arroja lo más lejos posible un palito corto y aguzado en sus cabos [llamado katixol, y que da nombre, por ello, al juego]. Desde el mismo lugar donde cayó el palito, el jugador contrario lo lanza (a pedrada) procurando meterlo en el círculo (lo que trata de impedir el primero con su paleta o palo). Si logra que el palito penetre en el redondel, los jugadores cambian de puesto. Y si no lo consigue, el de la paleta golpea con ésta el palito en una de sus puntas y en el aire le da un golpe, lanzándolo de nuevo lo más lejos posible. Esta operación puede realizarla tres veces solamente (iru en vascuence significa tres) y desde donde caiga el palito, el jugador segundo vuelve a lanzarlo hacia el círculo. Si durante cualquiera de los lanzamientos del primer jugador (del que blande la paleta) consigue su adversario coger el palito en el aire, gana la partida y cambia de puesto”.

Según Evaristo Urzainqui (Lengorna), en Vidángoz se dejó de jugar porque una vez el katixol dio en el ojo de alguien y el maestro prohibió el juego.

Y eso era el Katixol, hoy en día juego olvidado, pero cuya práctica era extendida en Navarra, en general con el nombre de Irulario, en Vidángoz como Katixol y en Burgui Katuzil, y con el que los niños de antaño habrían pasado buenos ratos.

Vidángoz en el libro «Hiru gutun Iruñetik»

Acaba de comenzar el verano, que suele ser una época propicia para la lectura. Además, como cada año desde 2004 y sobre estas fechas, se ha celebrado en el alto de Igal el homenaje a los prisioneros del franquismo que abrieron la caja de la carretera Igal-Vidángoz-Roncal.

Portada del libro "Hiru gutun Iruñetik", de Patxi Zubizarreta

Portada del libro "Hiru gutun Iruñetik", de Patxi Zubizarreta

Juntando estos dos factores, es ocasión propicia para dar cuenta de un libro publicado el año pasado y, parte de cuya trama, transcurre en Vidángoz. Se trata de “Hiru gutun Iruñetik” (Pamiela, 2012), de Patxi Zubizarreta.

En él se relata una historia sobre la amistad entre dos guipuzcoanos a los que la guerra civil separa en cada uno de los dos bandos. El uno, en el servicio militar en el momento del golpe de estado, se alinea con el bando franquista y va ascendiendo de rango como militar. El otro, más identificado con el bando republicano, es apresado y su destino termina siendo Vidángoz, donde habrá de trabajar forzosamente en la construcción de la carretera Igal-Vidángoz.

Con la relación de amistad como trasfondo, una historia de intriga, que se lee rápido y que permite conocer someramente las condiciones en que vivieron aquellos pobres prisioneros, ya que, muchos de los detalles que se dan, salvo la propia historia del preso protagonista, son verídicos.

De momento, solo está disponible en Euskera pero, por lo que me dijo el propio autor Patxi Zubizarreta recientemente, el año que viene, en 2014, se publicará la traducción al castellano.

Lo dicho, “Hiru gutun Iruñetik”, un buen libro para este verano.

Vidángoz en el libro «Cuando éramos navarros»

Relacionado con el libro que se citaba al hablar del topónimo Gazteluzarra, en 2012 Iñaki Sagredo publicó “Cuando éramos navarros” (Pamiela, 2012), otro libro de su serie sobre los castillos, en el que hace un repaso por la historia de Navarra como reino centrándose en la defensa de sus fronteras y en las sucesivas pérdidas de territorio.

Portada de "Cuando éramos navarros"

Portada de "Cuando éramos navarros"

El caso es que, en el primer capítulo, donde se describe el camino seguido por los vascones hasta formar un reino (primero de Pamplona y posteriormente de Navarra), hace algunas menciones a nuestro pueblo: Primero menciona tanto Gazteluzarra como El Castillo como ejemplos de defensa vascona en el Pirineo, resaltando particularmente el área que se podía vigilar desde el primero.

Posteriormente indica como posible origen de Vidángoz, la caída del imperio romano, donde los habitantes de las villas romanas, ante lo inseguridad creada por las invasiones bárbaras, habrían optado por refugiarse en el Pirineo, en altiplanos o valles encajonados y apartados de las principales vías de comunicación.

Por último, otra cita referente a una crónica de una campaña militar árabe de Abd Al Rahman III en el año 924, que viene a decir que, tras Pasar por Carcastillo hacia Gallipienzo, cogieron el camino hacia una aldea del Pirineo que denomina Baskhunsa, de donde era el cristiano originario. Por aquel entonces Vidángoz ya existía, y, por analogía fonética, opina el autor que la aldea Baskhunsa podría hacer referencia bien a Bidankoze (Vidángoz), bien a Nabaskoze (Navascués) o bien a una aldea que no habría llegado a nuestros días.

Un libro interesante y cuya lectura recomiendo.

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