Archive for the ‘Historia’ Category

Represalias franquistas en casa Landa

Al hilo de las represalias a la familia de casa Landa, la hemeroteca nos deja varias muestras. Una de las noticias es del verano de hace 75 años y las otras dos, de cerca.

La primera muestra, un mes escaso después del golpe de estado:

Diario de Navarra de fecha 30/08/1936

Diario de Navarra de fecha 30/08/1936

Un año después, incautación de bienes de los hermanos Mainz Landa:

Diario de Navarra del 28/09/1937

Diario de Navarra del 28/09/1937

Posteriormente, el capítulo ya mencionado del asesinato de Vicente Mainz Landa, en la fuga de San Cristóbal.

Y apenas tres meses después, le tocó el turno a la hermana, Marina Mainz Landa:

Diario de Navarra del día 31/08/1938

Diario de Navarra del día 31/08/1938

Pues eso, que a los de Landa les tocó sufrir la represión en sus carnes, el abuso del que, a la postre, sería el bando vencedor de la guerra.

La fuga de San Cristóbal (22/05/1938)

El fuerte de San Cristóbal, en la cima del monte Ezkaba

El fuerte de San Cristóbal, en la cima del monte Ezkaba

Hace 75 años nos encontrábamos inmersos en la guerra a la que había dado lugar el golpe de estado del 18 de julio de 1936, enfrentamiento que llevaba camino de cumplir dos años. En aquel contexto, el “fuerte de San Cristóbal”, en la cima del monte Ezkaba o San Cristóbal de Pamplona, se venía usando como recinto penal, como cárcel, siendo los allí presos militantes o simpatizantes republicanos, sindicalistas o políticos.

En aquel momento había casi 2.500 presos en unas condiciones infrahumanas en las que, además de lo que podríamos entender por una cárcel en tiempos de guerra, había que sumarle el hacinamiento, el frío y la corrupción (una vez más la corrupción) de los encargados de la prisión, que hacía que éstos se quedaran con el dinero destinado a la comida de los internos, añadiendo de esta forma el hambre a las penurias que tenían que pasar los allí recluidos.

Imagen del interior del Fuerte de San Cristóbal o de Alfonso XII

Imagen del interior del Fuerte de San Cristóbal o de Alfonso XII

El caso es que, en la primavera de 1938, se encontraba preso en San Cristóbal un bidangoztarra: Vicente Mainz Landa (Landa). Su caso, como el de tantos otros, no era el de un dirigente político o sindical, ni mucho menos. Simplemente, era un electricista (por ello había trabajado en el molino de Vidángoz) que tenía cierta afinidad con el movimiento obrero y había acudido a algún mitin socialista celebrado en el valle de Roncal. En 1934 ya había tenido que cruzar la muga con Francia por algún incidente de índole sindical, pero volvió con la amnistía decretada en febrero de 1936. Y en julio de ese mismo año, no pudo evitar ser detenido.

Vidángoz, por entonces, era un pueblo de derechas en su práctica totalidad: en las elecciones de abril de 1936 el bloque de derechas obtuvo 111 votos, mientras que la izquierda obtuvo solo 15. Prácticamente la única familia de izquierdas era la de Vicente Mainz Landa, lo que les puso en el punto de mira de la represión franquista tras el alzamiento, y Vicente fue detenido.

Muros del Penal de San Cristóbal, que fueron derribados recientemente para borrar rastros de su uso como cárcel franquista

Muros del Penal de San Cristóbal, que fueron derribados recientemente para borrar rastros de su uso como cárcel franquista

Así, tras pasar casi dos años en el penal de San Cristóbal llegó el día de la fuga, y Vicente trató de escapar, junto con otros 794 presos, en la que se dice ha sido la mayor fuga de una cárcel en la historia de Europa y, probablemente, del mundo. Desgraciadamente para él, la libertad le duró poco y a Vicente, lo mismo que a otros 220 fugados, lo “cazaron”. Nuestro paisano consiguió mantenerse oculto en los montes de Esteríbar, ya que por este valle, como él sabía (sólo 8 de los fugados eran navarros, y no conocían el entorno), era el camino más corto para alcanzar la muga francesa. Una fuga que en su caso se alargó durante casi 20 días y finalmente Vicente fue abatido «por la Fuerza Pública» el 10 de junio de 1938, en un lugar no especificado del valle de Esteríbar, por lo que desconocemos si estuvo cerca de ganar la muga o no tanto.

Para quien desee profundizar en este capítulo de nuestra historia, cuatro recomendaciones: los libros “Fuerte de San Cristóbal, 1938: La gran fuga de las cárceles franquistas” (Pamiela, 2008), de Félix Sierra e Iñaki Alforja y “Los fugados del fuerte de Ezkaba” (Pamiela, 2013), de Fermín Ezkieta; El video “Ezkaba, la gran fuga de las cárceles franquistas” (Eguzki bideoak, 2006), de Iñaki Alforja; y por último, la novela “La fuga” (Ediciones B, 2011), de Carmen Domingo.

Las cartas de Mariano Mendigacha (VI) – La madera (I)

Siguiendo con las cartas de Mariano Mendigacha (Mendigatxa), en la del 29 de noviembre de 1903 hace prácticamente un monográfico sobre la madera, qué árboles y arbustos crecen en Vidángoz, qué uso se le da a cada tipo de madera, qué frutos dan, etcétera…

Maderistas

Maderistas

Y es que, pese a que tendemos a pensar en casa Mendigatxa como una casa de tradición ganadera, se ve que tan “de toda la vida” no debe de ser. Así, es probable que las ovejas llegaran a casa Mendigatxa con Francisco Mainz (Urzainqui), que se casó con Teófila Mainz, nieta de Mariano. La hija de Mariano que se quedó en casa Ramona Inés Mendigacha, se casó con Juan Gregorio Mainz (Santxena), y podría haber sido que éste hubiera llevado ganado como dote, ya que en casa Santxena ya entonces (cuando se casaron, en 1883) había mucho ganado.

Pero hay algunas menciones en las cartas que parecen descartar esta opción. Por un lado, en la carta en la que se da cuenta de la riada que comentamos en el apartado de la hemeroteca del anterior número de Bidankozarte, Mariano dice que en su casa se libraron de perder la madera que habían preparado porque la habían vendido el día anterior, y, para entonces, la hija ya llevaba 20 años casada con el de Santxena. Por otro lado, hay una carta en la que se habla de ovejas, de esquileo, de cómo se hace el queso… y en ella Mariano habla de los pastores en tercera persona, lo que nos hace descartar que alguna vez hubiera sido ganadero.

Hablando ya de árboles, menciona Mariano que las especies principales son pino, abeto, haya, roble y encino, abundando particularmente el primero.

Pinar, paisaje frecuente en el monte de Vidángoz

Pinar, paisaje frecuente en el monte de Vidángoz

Del pino menciona que tiene dos materiales: Coral (en el interior del pino, que se usaba para hacer pez y, si tiene mucha resina, para alumbrar, igual para casa que para la calle, ya que dura mucho) y albar (donde la corteza). Añade que hay mucho tráfico de pinos, que cuando han crecido, se hacen maderos y se llevan río abajo hasta los sitios de venta. La madera de pino vale tanto para construir casas como otro tipo de construcciones, tiene fuego suave y, cuando crece, produce piñones, que es de buen valor para alimento del ganado.

Sigue con el abeto, del que dice que es más grande que el pino, aunque menos abundante. El material es más basto, pero guardándolo mojado, dura igual que el coral de pino y añade que, en su opinión, si al poco de cortarlo se pone enseguida en agua, no se pudre jamás. Señala, además, que para hacer una casa o borda, en Vidángoz prefieren el abeto que el pino. También da piñones y, además, los abetos jóvenes tienen unos bultos que están llenos de una sustancia llamada permentina (trementina), que se usa como medicamento. La madera de abeto es peor para el fuego que la de pino.

Hayedo, otro paisaje habitual en la sierra de Vidángoz

Hayedo, otro paisaje habitual en la sierra de Vidángoz

En cuanto a las hayas, señala que hay menos haya que abeto, y que, aunque hay muchos hayedos, hay pocas hayas para hacer maderos. Con madera de haya se fabrican remos para el mar, palas, aros y muchas otras cosas. En cuanto a su uso como leña, indica Mariano que es mucho mejor para el fuego que la madera de pino.

Como se puede ver por lo expuesto hasta ahora, esta carta es sustanciosa en cuanto a contenido, y como aún queda otro tanto, nos detendremos en este punto para retomarlo en el próximo número en lo relativo a otros árboles y arbustos y demás.

Seguro que, aunque a los más jóvenes mucho de lo que se menciona en esta carta se nos hace nuevo, a los más mayores les habrán venido unos cuantos recuerdos a la cabeza, recuerdos de cuando el bosque era un modo de vida.

Vidángoz en el libro «Cuando éramos navarros»

Relacionado con el libro que se citaba al hablar del topónimo Gazteluzarra, en 2012 Iñaki Sagredo publicó “Cuando éramos navarros” (Pamiela, 2012), otro libro de su serie sobre los castillos, en el que hace un repaso por la historia de Navarra como reino centrándose en la defensa de sus fronteras y en las sucesivas pérdidas de territorio.

Portada de "Cuando éramos navarros"

Portada de "Cuando éramos navarros"

El caso es que, en el primer capítulo, donde se describe el camino seguido por los vascones hasta formar un reino (primero de Pamplona y posteriormente de Navarra), hace algunas menciones a nuestro pueblo: Primero menciona tanto Gazteluzarra como El Castillo como ejemplos de defensa vascona en el Pirineo, resaltando particularmente el área que se podía vigilar desde el primero.

Posteriormente indica como posible origen de Vidángoz, la caída del imperio romano, donde los habitantes de las villas romanas, ante lo inseguridad creada por las invasiones bárbaras, habrían optado por refugiarse en el Pirineo, en altiplanos o valles encajonados y apartados de las principales vías de comunicación.

Por último, otra cita referente a una crónica de una campaña militar árabe de Abd Al Rahman III en el año 924, que viene a decir que, tras Pasar por Carcastillo hacia Gallipienzo, cogieron el camino hacia una aldea del Pirineo que denomina Baskhunsa, de donde era el cristiano originario. Por aquel entonces Vidángoz ya existía, y, por analogía fonética, opina el autor que la aldea Baskhunsa podría hacer referencia bien a Bidankoze (Vidángoz), bien a Nabaskoze (Navascués) o bien a una aldea que no habría llegado a nuestros días.

Un libro interesante y cuya lectura recomiendo.

Un prófugo de Vidángoz

He escogido para esta ocasión una noticia del periódico “Eco de Navarra” del 22 de abril de 1913 que decía así:

Eco de Navarra del 22/04/1913

Eco de Navarra del 22/04/1913

En otras palabras, una serie de mozos que habían sido llamados a filas, a la “mili” (bueno, hay que decir que seguramente el destino sería Marruecos) y habían decidido que aquello no era para ellos y, como no tenían otra salida, pues habían hecho caso omiso del llamamiento y, por ello, les declaraban prófugos. Así que, en definitiva, insumisos, pero de hace un siglo.

Se busca un prófugo bidangoztar

Se busca un prófugo bidangoztar

En la noticia en sí no se dan más detalles ni nombres, pero, consultado el citado Boletín Oficial, resulta que de Vidángoz se había declarado prófugo al mozo Elías Calderero Sanz, de casa Calderero, y, paradójicamente, hijo del José Calderero, que llegó a Vidángoz como carabinero y cuyo apellido quedó como nombre de la casa.

Apoyándonos en el testimonio de Alejandra Salvoch Jimeno (Calderero / Elizalde) y consultados los registros de pasajeros llegados a Argentina, al parecer, Elías Calderero, no sabemos si para eludir la llamada a filas, simplemente para buscarse la vida o “reclamado” por su hermano Paulino, que habría emigrado 14 años antes, emigró a Argentina en la primavera de 1912, llegando a Buenos Aires el 2 de mayo de 1912 y constando como su profesión “berger” (pastor; figura así porque embarcó en Burdeos y “berger” es la palabra francesa que designa al pastor). La edad de Elías a su llegada a Buenos Aires (29) no coincide con la que debería tener en aquel momento (19 o 20), pero probablemente se trate solo de un error de transcripción (29 por 19).

Por último, queda la duda de si era “vox populi” que había emigrado o estaba en paradero desconocido, pero el caso es que Elías siguió apareciendo en las matrículas parroquiales hasta 1914.

En resumen, pues eso, que eran otros tiempos, diferentes, o tal vez no tanto…

Powered by WordPress | Buy best wordpress themes and Save. | Thanks to Free WordPress Themes, Top WordPress Themes and Free WordPress Themes