Archive for the ‘Casas y lugares’ Category

Casa Gaiarre

El nombre de las casas desde antiguo ha venido indicando algún identificativo del propietario (nombre, apellido, apodo, oficio…) o alguna referencia a su ubicación en el pueblo. Es por ello que el nombre ha podido ir cambiando con el tiempo, en la medida en que ha cambiado de propietarios.

En muchos casos, nos resulta relativamente fácil determinar de dónde viene el nombre de una casa, en otros casos será algo más difícil y en otros, sencillamente no se podrá y habrá que hacer conjeturas sobre el mismo. Empezamos hoy con casa Gaiarre, por ser tradicionalmente la primera del pueblo en los listados.

Casa Gaiarre

Casa Gaiarre

Si bien hoy en día ya no lo es, durante mucho tiempo y a la hora de enumerar las casas del pueblo (generalmente por motivos tributarios), casa Gaiarre solía ser la primera. Tal vez por ser la que estaba más al Norte o a saber por qué motivo. El caso es que, desde los primeros listados de propietarios se viene haciendo así, siguiendo un recorrido que, para que todos nos entendamos, era como el de la Llega.

Y aclarado el porqué de la elección de esta casa como primera, ¿de dónde viene el nombre Gaiarre (o Gayarre)? Pues, los mayores por descontado y entre los jóvenes algunos tal vez sí y otros tal vez no, recuerdan que el propietario anterior al actual (digamos que el último propietario que la recibió por línea hereditaria) fue Gerardo Gayarre Necochea.

Parece claro entonces que el nombre se lo debe a su apellido. El hecho de que, por un lado, el nombre de la casa coincida con el apellido del último propietario y de que, por otro lado, el nombre de la casa no tenga la terminación –ENA o –RNA, nos da una idea de que el nombre de la casa es relativamente reciente.

Por lo general, los nombres de casa que tienen un origen anterior a 1800 suelen tener terminaciones –ENA o –RNA, sufijo que en uskara denota posesión, en este caso, de la casa. Así, LANDARNA vendría a significar “la (casa) de Landa”, siendo también Landa apellido.

A lo largo del siglo XIX, sobre todo durante su segunda mitad, el uskara fue perdiendo fuerza en Vidángoz y ello conllevó un cambio en la forma de llamar a las casas, ya que el nombre en sí no era nada oficial sino la forma que los vecinos empleaban para designar cada casa. De hecho, y como iremos viendo, los nombres de muchas casas han ido cambiando con el tiempo.

Sabiendo pues, que el nombre es relativamente reciente, ¿quién fue el primer Gaiarre que hubo en esta casa y por el que tomó el nombre? Pues indagando un poco vemos que el primer Gayarre que hubo en esta casa llegó a ella hacia 1879, hace relativamente poco tiempo, y fue Patricio Gayarre Mainz, abuelo del antes mencionado Gerardo Gayarre Necochea.

En realidad, se trataba de un matrimonio, el formado por Patricio Gayarre Mainz (de casa Molena) y Francisca Guinda Gárate (de la actual casa Kurllo), que, probablemente, habrían ido a casa Gaiarre “de herederos”, práctica ésta bastante habitual hasta tiempos no tan lejanos. Durante los primeros años habrían quedado a cargo del último de los anteriores habitantes de la casa, Agustín Aroza Gárate (Montxonena), que contaba entonces 60 años y murió 7 años después, si bien la que era de la casa era la mujer del dicho Agustín, Marta Irigaray Sanz. De hecho, hasta 1895 la casa debió estar dividida en 2 partes, viviendo en cada una de ellas una hermana Irigaray Sanz  (Francisca Celedonia y Marta) con sus respectivas familias.

Llegados a este punto parece resuelto el por qué del nombre actual de la casa, pero ¿y cuál era su anterior nombre? La mayoría de los mayores con los que hablé no acertaban a decirme un nombre anterior de casa Gaiarre, pero finalmente, Severino Ornat Sanz (La Santa) me indicó que antiguamente se le llamaba casa Esparzena.

Así pues, con la pista dada por Severino, y mirando en los apeos de población de 1645, 1646 y 1677 el dueño de la primera casa de Vidángoz era Pedro Esparz. Parece que el nombre Esparzena ya se usaría, al menos, desde aquella época. En 1726 el propietario era Pedro Sanz y en 1810 Francisca Villanueva (viuda de Pedro Romualdo Sanz), con lo que el apellido no se mantenía pero el nombre de la casa sí. Heredó la casa su hija Joaquina Micaela Sanz y, de ésta, sus hijas Francisca Celedonia y María Marta, nombradas anteriormente.

Bidankozarte

El hombre, desde siempre, ha sentido la necesidad de dar un nombre a los lugares por los que se movía, principalmente para comunicarse con sus compañeros. Para ello, los nombraba conforme a sus características.

En Vidángoz, debido a que hasta tiempos recientes el Uskara era el idioma de uso común, la mayoría de los topónimos son euskéricos. Hoy en día, la mayoría desconoce el Uskara y, con él, el por qué de los nombres de los lugares.

En este apartado intentaremos dar a conocer la localización y el significado de los diferentes topónimos de Vidángoz, empezando con el nombre de esta publicación, Bidankozarte.

El término Bidankozarte en un mapa topográfico

El término Bidankozarte en un mapa topográfico

Bidankozarte (o Bidangozarte), el topónimo que da nombre a esta publicación, identifica un término cercano al casco urbano de Vidángoz, más o menos el espacio que queda entre el pueblo y la actual pista forestal que lleva a Roncal.

La etimología, el origen del nombre se explicaría de la siguiente manera: “Bidankoze” (Vidángoz, en uskara) + “arte” (entre), en resumen “entre Vidángoz”.

El sufijo “arte” es el mismo que podemos encontrar en topónimos como Uharte (“entre aguas”).

El resto del nombre, el propio nombre del pueblo, Bidankoze o Vidángoz, puede resultarnos algo más confusa, aunque después de la explicación que se ofrecerá en este punto, espero aclarar.

Y es que, del mismo modo que Uharte hace referencia a un término situado entre dos aguas o ríos, Bidankozarte hace referencia a un lugar comprendido entre dos Bidankozes.

¿Dos Bidankozes? Pues eso mismo. La explicación es la siguiente. Allá por el siglo XI, concretamente en 1085, en los primeros documentos históricos en los que se nombra Vidángoz, el rey  Sancho Ramírez cede al Monasterio de Leyre las iglesias sitas en diversos lugares, citándose entre ellas las de “Bidangoç et Bidangoç”, esto es, las de Vidángoz y Vidángoz. Podría tratarse de un error del escribano, pero documentos posteriores repiten el nombre de “Bidangoç” en sus enumeraciones, por lo que esta posibilidad queda descartada.

Con todo lo citado hasta ahora y teniendo en cuenta la presencia de la ermita de San Sebastián, templo de tipo románico, es fácil pensar que el lugar hubiera albergado antaño otro nucleo poblacional que, al parecer, tendría el mismo nombre. En esa dirección apuntarían también los testimonios de los mayores que, en determinados momentos, pudieron ver restos de paredes en aquellos parajes.

Posteriormente, por razones de seguridad, o de organización o de alguna otra índole, los dos núcleos habrían conformado uno solo, que sería el germen definitivo del pueblo que actualmente conocemos.

Powered by WordPress | Buy best wordpress themes and Save. | Thanks to Free WordPress Themes, Top WordPress Themes and Free WordPress Themes