Riada en Vidángoz (19/10/2012)

Escalofriante imagen del río Biniés a su paso por el molino de Vidángoz (Foto: Javi Laspidea)

Escalofriante imagen del río Biniés a su paso por el molino de Vidángoz (Foto: Javi Laspidea Hualde (Juanko))

Llueve con ganas en Vidángoz, parece  que comienza otro típico día otoñal en este rincón roncalés… Pero nadie se puede imaginar la que se avecina en el amanecer del 19 de octubre de 2012. El Biniés a punto de saltar el muro de la carretera e incluso brincando a la misma por el puente de Casero, donde había un tronco atascado y desfilando por la carretera hasta el puente de Rakax y entrando algunas de las casas cercanas a su cauce.

A punto de saltar el muro de la carretera decíamos, y haciendo saltar otros muros, los de muchas de las huertas que encontró el Biniés a su paso, y donde el daño fue más patente.

Seguramente esta riada, que ha hecho que Vidángoz aparezca en periódicos y televisiones, la recordaremos durante años, lo mismo que algunos recordaban la riada de 1937 como comparable con ésta.

Paradojas del destino, por San Agustín publiqué la 2ª recopilación de hemeroteca que tenía por nombre “Susurros del Biniés”. Visto ahora, en vez de susurros,  rugidos podríamos haber dicho.

Por esta vez parece que ha pasado y toca hacer balance de daños y tratar de recuperar la normalidad.

A ver si el Biniés tarda en volver a crecerse.

Las cartas de Mariano Mendigatxa (IV)

En la carta del 28 de septiembre de 1903 Mariano Mendigacha (Mendigatxa) expone los cultivos que se daban en Vidángoz: trigo (gari), avena (olo), hordio/cebada (garagar), gerón/yero (xeuri) y veza (zalge). A decir verdad, el cuarto de ellos yo no sabía ni que existía, y no sé si los más mayores recordarán si se sembraba mucho o poco gerón/yero.

Por otra parte, y en lo que respecta al tiempo, menciona que el 14 de septiembre nevó casi hasta el pueblo. Parece que algo ha cambiado el clima desde entonces…

Trigo, el cereal más cultivado en Vidángoz

Trigo, el cereal más cultivado en Vidángoz

A continuación, algo más sobre su vida personal: dice que pocos días antes se murió “el amigo más grande que he tenido en vida”, que aunque estaba sano, estuvo tres días en cama y al cuarto murió. Consultando el archivo parroquial no encontramos el nombre del amigo de Mariano, ya que no hay una anotación en los difuntos desde el 12 de agosto hasta el final del año, y el difunto de esa fecha no encaja en la descripción que Mariano Mendigacha hace de él.

Para terminar con esta carta, Mariano menciona otras fiestas que ya no sé celebran. Señala que la mencionada fiesta se costea mediante un estipendio que se cobra los días 28 y 29 de septiembre, en los que se celebran en la iglesia grandes funciones por los difuntos, y los dos días siguientes, el 30 de septiembre y 1 de octubre, “los vivos hacemos gran gasto y viene mucha gente de fuera a esta fiesta”. Vamos, que parece que en aquel tiempo cualquier excusa era buena para unos días de fiesta.

El solfeo se le resistía al sobrino de Mariano Mendigacha

El solfeo se le resistía al sobrino de Mariano Mendigacha

Con respecto a la siguiente carta, poca sustancia hay en lo relativo a la vida de Vidángoz en general y de Mariano en particular. Mariano vuelve a hacer referencia a la educación, que debía de ser tema que le preocupaba. Por un lado, se ve que Azkue debió mediar para que el organista volviera a enseñar solfeo al nieto de Mendigacha (recordemos que en el nº 1 de Bidankozarte se señalaba que podía tratarse de Eleuterio o de Norberto Mainz Mendigacha (Mendigatxa)).

Siguiendo con lo educativo, señala que ha venido maestro nuevo y que parece que éste (se refiere a Timoteo Maté Palacios) tiene más empeño en enseñar, si bien muestra sus reservas… Y, nuevamente, el maestro no durará más de un curso en Vidángoz.

Posteriormente responde a Azkue sobre su intención de pasar un mes en Vidángoz durante el verano de 1904, para hablar todo el día en vascuence con Mariano y tres o cuatro amigos.

Mariano, hombre previsor, le avisa que podría llegar por carretera hasta Güesa o Roncal, pero que ya se encargaría él de enviarle allí un mulo con un cuidador. Le pide además que, en caso de optar por hospedarse en casa Mendigatxa, le avise con antelación para preparar el “gobierno de la casa”.

Preparando leña para el invierno

Preparando leña para el invierno

En cuanto a escuchar el Uskara, le indica que, de hospedarse en su casa, en casa Mendigatxa, su hija – Ramona Inés Mendigacha Pérez (Mendigatxa) – y él mismo lo hablarán mutuamente. Y añade que se lo comentará a la gente de edad que le pide Azkue, aunque opina que, lo que no saque de él o de su hija, difícilmente lo sacará de otros. Recuerda que él mismo tiene muchas veces que hacer el esfuerzo de echar el pensamiento atrás para recordar cómo se decían algunas palabras, y que por eso le cuesta escribir cada carta.

Para terminar, y volviendo al día a día, indica que, a 29 de octubre, los hombres andan metiendo leña y teas en las casas para el invierno y que, después todos (él se incluye) se meterán con los trabajos de la madera para todo el invierno.

Termina esta carta de octubre que, junto con la de septiembre, nos ha dejado unas cuantas pinceladas de aquel Vidángoz de 1903.

La llega

Acabamos de estar en fiestas y una de los elementos más característicos de las fiestas de Vidángoz es la llega. Pero, ¿de dónde le viene el nombre?

Llega la llega: Acordeón, guerrén, bandeja con pañuelo y disfraces variopintos (1988)

Llega la llega: Acordeón, guerrén, bandeja con pañuelo y disfraces variopintos (1988)

Pues el nombre no sé, pero, como se recoge en los libros de cuentas del ayuntamiento, allá por 1798 (y seguramente con anterioridad a esa fecha también) hay un cargo que dice lo siguiente: “Más ocho Rs [Reales] treynta y dos ¿?? Importe del refco [refresco] tomado los dos Cavildos Eccco [Eclesiástico] y Secular a resulta de haver echo la llega o demanda de trigo pa [para] la luminaa [luminaria] del Ssmo [Santísimo]”.

Así pues, además de ver que, en aquellos tiempos también había “aperitivos para las autoridades” que corrían a cargo del ayuntamiento, deducimos que el término llega no es otra cosa que una demanda o cuestación, en el caso de la de fiestas pidiendo huevos, txistorra y magras para una cena.

Casa Landarna

Comenzamos la segunda ronda de casas volviendo al barrio de Iriburua y a la que, tradicionalmente, era la segunda casa del mismo en los listados: casa Landarna.

La terminación –RNA (o –ENA en otros casos) implica en Euskera posesión. Tradicionalmente, se añadía una de estas dos partículas al nombre, apellido o apodo del propietario de la casa y así quedaba configurado el nombre de la casa. Si dicho nombre terminaba en vocal, como es el caso que nos ocupa, “Landa”, se añadía –RNA, resultando en este caso Landarna. En caso de acabar en consonante, como por ejemplo “Montzon”, se añadía –ENA, quedando en este otro caso Montzonena (actualmente pronunciado Montxonena).

Casa Landarna

Casa Landarna

De esta forma, si elegimos cualquier nombre de casa de Vidángoz que termine en –RNA o –ENA, podríamos saber en unos casos de qué apellido o nombre proviene (Landa, Montzon, Hualde…) y, en otros casos, nos tendremos que conformar con hacer conjeturas acerca de a qué hace referencia el nombre que va delante de la partícula posesiva (Pexen, Zinpinta…).

El origen de este nombre, pues, parece claro, unido al apellido Landa. Y, en efecto, ya en el apeo de población de 1646 vivía en la segunda casa de Vidángoz Juan Landa y la misma persona (o alguien con el mismo nombre) sigue figurando como propietario en el apeo de población de 1677, con lo cual parece claro que, al menos desde aquella época, se denominaría a esta casa Landarna.

En el siguiente apeo de población realizado, en 1726, el propietario de esta casa es un tal Ignacio Yrigaray, si bien no he podido contrastar si éste está emparentado con los Landa anteriormente citados. En cualquier caso, desde el citado Ignacio Yrigaray hasta Daciano Ezquer, la sucesión fue por vía familiar. Curiosamente, Daciano Ezquer se casó, casualmente, con Valentina Landa, si bien el apellido de ésta nada tendría que ver, en principio, con el de los que daban nombre a la casa.

En cuanto a lo que nos dice el aspecto exterior de la casa, completamente cubierto de cemento en dos de sus cuatro caras, poca información se puede obtener, pero alguna idea se puede aventurar. Es más que probable que la puerta original de la casa fuera la que está en el rekarte entre casa Landarna y casa Diego, por un lado por estar orientada al sur (cuando todavía no existía el término «ahorro energético«; la cara Sur de una casa siempre es menos fría que la cara Norte), porque la piedra de los laterales de esa entrada sur está trabajada y porque prácticamente la puerta principal de ninguna casa daba a la calle Mayor, seguramente por ser en un tiempo el paso habitual del ganado, con todo lo que ello conlleva.

Detalle de casa Landarna

Detalle de casa Landarna

Por otro lado, la esquina de la casa que hay en la calle mayor en el lado más próximo a casa Diego nos da más pistas. Pistas como que la casa anteriormente habría tenido un piso menos que en la actualidad, o bien que en algún momento la casa sufrió algún incendio o algún derrumbe que obligo a reconstruir la casa. De hecho, como se puede observar desde la calle Mayor, las piedras de la fachada no se ensamblan con las de la esquina, lo que podría corroborar una reconstrucción, hecho que también apoyaría el hecho de las numerosas ventanas de madera que hay en la casa, en contraposición con los marcos de ventana de piedra convencionales.

Por último, señalar que, oculta entre las piedras de la fachada sur, hay lo que en tiempos habría sido una bonita ventana en forma de hornacina (sobre estas líneas), pero que, en su día, alguien debió preferir tapiar.

Landeta

El topónimo que nos ocupa en esta ocasión es otro de los de uso común, por aquello de que unas cuantas casas del pueblo disponen de alguna huerta en este término. Se trata del término de Landeta.

Hace referencia al terreno delimitado por el río Biniés por el este y la acequia molinar por el oeste, siendo un terreno dedicado prácticamente en su totalidad a huertas y muy cercano al pueblo.

En cuanto a su etimología, parece clara en este caso: “landa” (en Euskera, “campo, terreno que es bueno para cultivar”) + “eta” (sufijo locativo en algunos casos, abundancial en otros), con lo que Landeta vendría a significar “los campos” o “muchos campos”. El «Vocabulario Navarro» dice que “en el valle de Roncal se denomina Landa a los campos y prados cercanos al pueblo”. En otras zonas, se relaciona el topónimo landa con el castellano “vega”, haciendo referencia a tierras ricas y fértiles en los márgenes de un río.

Huertas en Landeta

Huertas en Landeta

En la documentación, en lo que he podido cotejar hasta el momento, la referencia más antigua a Landeta es de un documento notarial de 1713.

Curiosamente, por otras menciones encontradas en la documentación, algunas incluso más antiguas (1643), parece que a este terreno (el ubicado entre la acequia molinar y el río Biniés) se le habría denominado también Kartxerea o Kartxiria. El propio Mariano Mendigacha (Mendigatxa) en una de sus cartas hace mención a esta denominación, señalando que hace referencia a “huerta de regadío”, en contraposición al término baratzea, que sería usado para las “huertas de secano”.

Como puede verse, tanto la denominación Landeta como Kartxiria vienen a definir una realidad del terreno que ha llegado hasta nuestros días inalterada, cosa que no sucede con otros términos, cuyo nombre originario describe una realidad diferente a la actual, como veremos en posteriores ocasiones.

El molino, y su consiguiente acequia, son dos de los elementos más antiguos de Vidángoz, seguramente lo más antiguo que podemos encontrar en la documentación aparte de las menciones a las iglesias, con lo que cabe pensar que el uso de Landeta como huertas, ligado al trazado de la acequia molinar, tendría varios siglos de antigüedad.

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