En la hemeroteca encontramos dos noticias curiosas relativas a una de las parejas más longevas que habrá conocido Vidángoz: Constancia Pérez Sanz [Santxena] e Isidro Urzainqui Pérez [Kostiol / Santxena].
La primera reseña es del Diario de Navarra de 20 de mayo de 1932, y en ella se da noticia de la petición de la mano de Constancia para Isidro, resmarcando la categoría de las dos familias, Kostiol y Santxena.
La segunda aparición tuvo lugar 60 años después, el 1 de julio de 1992, hace ahora 25 años, también en el Diario de Navarra (la foto que acompaña estas líneas es de aquel artículo). La noticia, en este caso, era el 60º aniversario del enlace entre Constancia e Isidro, sus bodas de diamante, en un artículo escrito por Don Nicolás bajo su habitual pseudónimo de Botín.
Ambos artículos pueden leerse al completo pulsando en los siguientes enlaces:
La bandera de Vidángoz, diferente del resto de banderas del valle de Roncal por algún motivo que desconocemos.
A principios de junio hubo en Pamplona una manifestación ‘en defensa de la bandera de Navarra’.
Pues bien, hablando de banderas, también hay una historia curiosa sobre Vidángoz.
El Valle de Roncal, aunque no tiene una Ley de Símbolos, sí que ha tenido desde antiguo un escudo y una bandera por los que era reconocido prácticamente allá donde fuera. Así, por un lado, todos los vecinos del valle tenían derecho a usar el escudo que les acreditaba como roncaleses si así lo solicitaban y, por otra parte, tanto la Junta del Valle como cada una de las siete villas que lo componen, usaban todos ellos la misma bandera.
Las banderas de las 7 villas roncalesas y de la Junta del Valle, donde se ve que la de Vidángoz es completamente distinta.
Pues bien, aquí viene la madre del cordero. Y es que, por alguna razón que todavía no he llegado a encontrar, la bandera de Vidángoz es la única diferente a la del resto de villas: Al contrario que la bandera roncalesa multicolor, la de Vidángoz tiene el fondo simple y llanamente rojo.
Hace algún tiempo leí alguna nota al respecto que indicaba que la bandera de Vidángoz había sido destruída en la francesada (Guerra de Independencia), pero sin dar más informaciones al respecto. Los roncaleses tuvieron un papel destacado en dicho conflicto y pudiera ser que en alguna de las batallas en que combatieron los bidankoztarras la bandera sufriera algún desperfecto o quedase en el propio campo de batalla.
Bueno, esta versión de la desaparición de la bandera podrá ser más o menos verdadera pero, ¿por qué no se hizo una nueva con el mismo diseño que la original (que es lo que identifica a los pueblos del valle)?
Andoni Iribarren ‘bailando’ la bandera delante del monumento a Julián Gayarre en Pamplona.
Una explicación que se me ocurre es la siguiente: Dado que la bandera que se conserva actualmente en el ayuntamiento parece tener una antigüedad menor de 100 años (por el diseño del escudo de Navarra que hay en el reverso), y puesto que el fondo de la bandera de Navarra es rojo, lo que sugiero es que en un momento dado Vidángoz se encontraría sin su bandera original, por lo que sea habría hecho falta y, por no haber más dinero o a saber por qué, habrían reutilizado la bandera de Navarra que sí tenían y se bordó en el reverso de la misma el escudo de Vidángoz (esto es, el del Valle de Roncal) y el lema ‘Ayuntamiento de Vidángoz’ por la parte de atrás.
Su bandera, en cualquier caso, era algo de lo que los roncaleses estaban orgullosos. Y qué mejor para ensalzarla que este baile de la bandera del Valle de Roncal que tan majestuosamente realizaba el mítico Andoni Iribarren [Vídeo de Patxi Mendiburu]:
La chavalería de las colonias bañándose en la balsa a finales de la década de 1970.
Con los calores del verano, está claro que lo mejor es ponerse a remojo. Hoy en día seguimos teniendo Ziberria pero, ¿quién no se acuerda de la balsa? ¡Qué recuerdos y cuántos buenos ratos habremos pasado allí!
Pues bien, en este tema como en cualquier otro, nunca llueve a gusto de todos y a alguien le tenía que parecer mal lo de bañarse en la balsa. Y es que cuando la última Guerra Civil acababa de cumplir dos años, el 20 de julio de 1938, el entonces párroco de Vidángoz, Don Marcelino Murillo, envió un escrito al alcalde sobre la inmoralidad de los baños en la balsa que decía lo que sigue: ‘Es público y notorio en esta villa el hecho de los baños que tienen lugar en la llamada “balsa del molino”, faltándose en ellos a las más elementales reglas de decencia pública‘.
Don Marcelino Murillo, el párroco protagonista de esta historia.
Se dice que este cura era reaccionario, pero me consta que a alguno de los que le siguieron tampoco le gustaban los baños en la balsa por los mismos motivos.
En fin, menos mal que los tiempos cambian.
Como curiosidad, la foto que pongo de la balsa no es con gente del pueblo porque no he encontrado ninguna, se ve que porque para nosotros no era nada extraordinario. Menos mal que las colonias sí que echaron fotos allí e inmortalizaron aquellos chapuzones en la balsa…
Restos de la Borda de Xapatero y en segundo plano la ladera en la que se encontró el hacha pulimentada.
Un 21 de mayo de hace 45 años y de manera fortuita, unos montañeros que realizaban una travesía montañera desde Laza hasta Vidángoz pasando por Santa Bárbara hallaron en las cercanías de la borda de Xapatero (300 metros antes de llegar a la misma descendiendo desde Santa Bárbara), en el término de Arain, un hacha pulimentada de ofita de las que usaban en la prehistoria. La encontraron de casualidad, ya que la piedra bien podía confundirse con el resto de piedras de alrededor.
Imagen del hacha pulimentada encontrada en Arain.
En cuanto a la datación, con los datos de que disponían por aquel entonces, en 1972 (hay que tener en cuenta que en estos últimos 45 años se habrán realizado muchos más estudios arqueológicos) y reseñando que lo encontrado era una pieza aislada, sin contexto, lanzaban la posible datación de la pieza en torno al año 2.200 a. C. Así que, por lo que parece, ya hace al menos 4.000 años (y probablemente sean más) que los humanos rondamos este entorno de Vidángoz.
Dibujo donde se observa mejor la forma del hacha de ofita hallada.
Éste es el único o uno de los pocos restos prehistóricos encontrados cerca de Vidángoz (que yo sepa, al menos), pero podría tener relación con los restos megalíticos (algunos dólmenes y túmulos) encontrados en el monte Santa Bárbara.
Un pequeño artículo sobre el hallazgo fue publicado en una revista científica. Quien quiera saber más, puede leer el artículo en este enlace o buscarlo en bibliotecas con la siguiente referencia:
Nolte Aramburu, E. (1974). Hallazgo de un hacha pulimentada en las cercanías de Vidángoz (Navarra), Kobie Espeleología, 5, 29-30.
Hace seis años por estas fechas veía la luz el primer número de esta publicación llamada Bidankozarte.
En este tiempo, con una periodicidad aproximada de unos tres meses, se ha ido dando cuenta de diversos temas relativos a la cultura y la historia de nuestro pueblo, temas variados y entre los que cada uno de los que lo seguís tendréis vuestros favoritos.
Durante el último año, además, la temática se ha diversificado en cierta manera saliéndose de la horma que tenían hasta entonces los boletines, influido indudablemente por los contenidos dados a conocer en las redes sociales (Facebook y Twitter) de Bidankozarte.
Sea como fuere, ya van más de 100 páginas publicadas (el nº 10 tuvo 8), y, de momento, las ganas de dar a conocer nuestra historia y nuestras historias están intactas si no aumentadas.