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Sobre apodos, insultos y nombres de casa

Tal y como se ha ido mostrando a lo largo de los últimos cinco años en la sección de oiconimia de la revista Bidankozarte, los nombres de las casas de Vidángoz (y de cualquier pueblo en general) se pueden clasificar en diversos grupos atendiendo al origen que éstos tengan:

Varios antiguos nombres de casa Paskel parecen tener origen en apodos.

  • Las que se nombran de acuerdo con el nombre o apellido del  dueño/a de la casa en un momento determinado. Éste es el tipo de nombre más común que encontramos en nuestro pueblo. Así, tenemos entre los nombres de menor antiguedad casa Salbotx, casa Fuertes, casa Paskel o casa Arriola como ejemplos de nombres referidos a apellidos. De mayor antiguedad (y, por tanto, con la terminación euskérica -ena o -rna), pero del mismo tipo tendríamos otros nombres como Santxena, Hualderna o Montxonena. De manera análoga, hay oicónimos que hacen referencia a nombres propios de antiguos dueños de la casa, grupo en el cual encajan casa Pantxo, casa Matías, casa Diego o casa Bernabé como nombres de menor antigüedad y también casa Anarna, casa Angelena (antigua denominación de casa José María), casa Danielna o casa Refelna.
  • Nombres que hacen referencia al oficio del dueño/a de la casa en un momento del pasado. Es un caso bastante menos frecuente que el anterior, pero del que hay algunos ejemplos: Así, tenemos casa Arotx (antigua denominación de la actual casa Arbizu), casa Xapatero, casa del Secretario, casa Pelaire, casa de la Herrera (hoy solar), casa del Caminero (denominación que durante un tiempo se le dio a casa Matxin), etc…
  • Aquellas que deben su nombre a su localización dentro del pueblo. Este no es un caso muy habitual en Vidángoz, pero algún ejemplo sí que hay, aunque la mayoría de ellos sean recientes. Así, tenemos casa Malkorna como único ejemplo de nombre antiguo de este tipo, al que se unen los nombres de muchas de las casas construidas o reformadas en las últimas décadas: Peñeta, Landeta, Iturriondo, Bilizar
  • Otras reciben su nombre de alguna característica de la casa. En Vidángoz apenas hay nombres de este tipo, pero podemos poner como ejemplo casa Txikia (o Txikiborda) y también casa Harretxe.
  • Las que se nombran con el apodo por el que se conocía alguno de la casa. Desde el punto de vista actual, muchas casas pertenecientes a este grupo se nos hacen difíciles de identificar, y en muchas ocasiones pensamos que tal o cual nombre de una casa tiene su origen en una palabra que consideramos que sería en el pasado algún tipo de apodo aunque desconozcamos su significado. En este grupo podríamos encajar seguramente nombres como Bomba, Kurllo o Mux, cuyo origen en el mejor de los casos solo podemos imaginar

Pues bien. Relativo a este último grupo de nombres, al de los que tienen su origen en apodos, he encontrado recientemente un artículo que arroja algo de luz sobre varios nombres de casas de Vidángoz, en su mayor parte sobre denominaciones antiguas de las casas. El artículo en cuestión, redactado en euskera por Joseba Aurkenerena y publicado en naiz.eus, lleva por título «Erronkarierazko irainak», esto es, insultos en uskara roncalés, y el autor señala que los ha recogido del Diccionario español – uskara roncalés de Bernardo Estornés Lasa. Como quiera que los apodos en muchas ocasiones tienen una carga burlesca, es lógico pensar que muchos de esos insultos seguramente se corresponden con antiguos apodos.

Relacionados con estos apodos ‘faltones’ podrían estar los siguientes:

  • Andisko (estirado, chulico) seguramente tendría relación con el nombre antiguo de casa Pantxo, esto es, Andixko.
  • Argilla (enclenque) tal vez esté vinculado con el origen del nombre de casa Arlla (probad a pronunciar Argilla rápidamente).
  • Axari (medio borracho en una de sus acepciones, aunque literalmente significa zorro y también es el apodo por el que los salacencos denominaban a los roncaleses) posiblemente tenga relación con uno de los nombres antiguos de casa Paskel, con casa Axairna (seguramente evolución oral de Axarirna >> Axairna, del mismo modo que de Aristu >> Aistu).
  • Baldragas (desgarbado), aunque parece que era un apodo heredado de Ustés, éste era uno de los nombres que se le daban a la desaparecida casa Cosme, la casa antigua de Pelairea. Cosme Pelairea Villagoiz, por lo que se dice, era natural de casa Baldragas de Ustés, y algunos llamaban a su casa en Vidángoz de la misma manera.
  • Gaizo (pobre, ingenuo, bobo, simple, buenazo, cándido) puede que esté enlazado con otro de los antiguos nombres de casa Paskel, que antiguamente también debió de tener el nombre de casa Gaixo (y haber evolucionado oralmente de Gaizo >> Gaixo, del mismo modo que Zoko >> Xoko, Zapatero >> Xapatero o Monzón >> Monxón);
  • Makur (lelo), que aunque señalan en la propia casa Makurra que debe su nombre a un cheposo que vivía en la casa y que, por ello, andaba torcido o encorvado (makurra en euskera), encontramos en esta lista de insultos roncaleses con otro significado más malicioso;
  • Casa Txantxolit, claro ejemplo del uso de apodos para denominar a una casa.

  • Murri (endiablado, maldito, perverso, gruñón, persona de pocos amigos, insociable, modorro) era uno de los nombres antiguos de la hoy desaparecida casa Montes o casa Garín;
  • Muzka (milindris, delicado) puede que esté enlazado con el origen del nombre da casa Mux;
  • Txantxulit (ligero de cascos, de poco juicio, sin fundamento) es un apodo del que ya hablamos al tratar la historia de casa Txantxolit;

Como ya hemos ido viendo al analizar los nombres de las diferentes casas de Vidángoz, hay más nombres debidos a apodos que estos, pero me ha resultado curioso el encontrar el posible origen de algunos de ellos en insultos o palabras despectivas, y dado que el significado de algunas de ellas es desconocido para la mayoría hoy en día, me ha parecido interesante dedicarle este pequeño artículo. Señalar, para terminar, que seguramente nos han llegado pocos de estos nombres referidos a apodos, pero probablemente en su día se haría mención a muchas casas por medio de alguno de ellos.

Apellidos bidankoztarras: Pasquel

Como se indicaba en el número anterior, comienza una nueva sección dedicada a apellidos de Vidángoz. El primer apellido que se presenta, gracias a la información proporcionada por Miquel Martí (Bilizar), es Pasquel.

Extracto de la partida de matrimonio de Simon Pasquel Casau y Petra Salvoch Elizalde (1888) [Fuente: Archivo Parroquial de Vidángoz]

Si partimos de la última generación nacida que lleve Pasquel como primer o segundo apellido, se puede afirmar que el apellido lleva en Vidángoz cinco generaciones. El apellido Pasquel llegó a Vidángoz en 1888 por medio de Joaquín Simón Pasquel Casado (aunque en los registros de Vidángoz consta su segundo apellido como “Casau”), natural de Roncal y que en aquel año contrajo matrimonio con Petra Salvoch Elizalde, de la que actualmente denominamos casa Paskel. Bueno, realmente nació en Roncal circunstancialmente, ya que su padre, Salvador Pasquel Ariño, ejercía de médico en aquella localidad pero era natural de Salvatierra de Esca, donde parece tener su origen el apellido, como puede leerse en la columna de la izquierda. Como curiosidad, puede señalarse que Salvador Pasquel atendió el parto del ilustre tenor Julián Gayarre e incluso fue su padrino en el bautizo.

Félix Pasquel, el 2º de la saga en nacer en Vidángoz. [Fuente: Fondo fotográfico Santiago ‘Calderero’]

El apellido Pasquel da nombre en Vidángoz a una casa, a aquella a la que llegó aquel primer Pasquel, Simón, pero con los años el apellido fue pasando a otras casas por medio de matrimonios y adquisiciones. Así, varios hijos de Simón Pasquel siguieron en Vidángoz, en las casas Paskel (Félix), Malkorna (Exaltación) y Matxin (Sabino). Los Pasqueles de  la siguiente generación siguieron extendiéndose por Vidángoz, manteniéndose en la casa originaria (Crisanto) y en la de Matxin (Simeón), y pasando también a las casas de Refelna (Marcelino), Landa (Martín) y Bilizar (Mari). Y la siguiente generación todavía sigue extendiendo el patronímico Pasquel, llegando además de las casas mencionadas a las de Bomba (Rosa Mari), Ferniando (Santos) y Mux (Montse).
Queda claro que la familia Pasquel ha sido productiva y el apellido se ha mantiene fuerte hasta nuestros días.
Por lo que respecta a su significado, lo más probable es que Pasquel fuera inicialmente Pascual, que antiguamente se escribía Pasqual. Su significado no sería otro que “[hijo de] Pasqual”. En el Valle de Roncal tenemos otros apellidos de este tipo, como De Miguel, y en Salazar también son comunes los De Andrés y los De Carlos. Así pues, tendríamos que Pasquel sería un apellido de tipo patronímico, esto es, de esos que hace referencia al nombre del padre.
Para ir terminando, seguro que alguno llevará rato pensando “pero si Pasquel no es apellido de Vidángoz de toda la vida”… y tal vez habría perdido una apuesta al respecto en el caso de haberla hecho. Y es que, como ya señalábamos en el nº 10 de Bidankozarte al hablar de Azaltegia, ya en 1586 había un Petri Pasquiel en Vidángoz. Si tenemos en cuenta que el Archivo Parroquial de Salvatierra solo refleja Pasqueles desde 1590 (casualmente un Pedro Pasquel, tal vez hijo o nieto del Petri Pasquiel de Vidángoz) y que no existen documentos anteriores, puede que, después de todo, incluso el Pasquel fuese originario de Vidángoz.
Pero nos quedaremos con la duda.

Nacidos, casados y fallecidos en 1916

Hace 100 años las naciones más poderosas del mundo andaban enfrascadas en la peor guerra conocida hasta aquel momento, llevaban año y medio a cacharrazo limpio y no tenían mucha pinta de arreglarse, con lo que durante todo el año 1916 siguieron a lo suyo. A los nuestros no les afectó directamente el conflicto, digamos que lo veían desde la barrera, pero teniendo en cuenta que los pueblos vecinos situados tan solo 18 kilómetros al norte padecieron la pérdida de cientos de sus habitantes en combate, y que había cierta relación con aquella comarca (los pastores, las golondrinas que iban a la alpargata…).

Un pequeño pueblo como Santa Engracia tuvo unos 60 muertos en la I Guerra Mundial.

Por nuestros lares, la situación política y económica de España no era para echar cohetes, y tampoco faltaba un conflicto bélico, el de la Guerra del Rif (o Guerra de Marruecos), con el que la caricatura del imperio que había sido trataba de retener el dominio de prácticamente la única colonia que le quedaba. La Guerra de Marruecos, destino de los quintos que eran llamados a filas, los ecos de la I Guerra Mundial en la vecina Francia y las buenas perspectivas que sobre Argentina aportaban los que ya habían hecho las américas, hicieron que varios jóvenes de Vidángoz se animaran a hacer la maleta en estos años.

En el pueblo, entre tanto, la vida seguía su curso, y 1916 dejó 15 nacimientos, 6 bodas y solo 6 fallecidos.

Los 15 nacimientos estuvieron repartidos en lo que a sexo se refiere, 8 niñas y 7 niños. Entre tanto niño, como cabría esperar, hubo un poco de todo: una pareja de gemelas (Eugenia y Mª Jesús), un muerto poco después de nacer (sin nombre), algunos que murieron con meses o pocos años de edad (Secundino, Julia y Eladio), un muerto en la guerra civil (Bernardino), uno que emigró a Argentina (Raimundo), dos religiosos (Mª Jesús y Perpetuo) y unos cuantos que se casaron en Vidángoz y fueron cabezas de familia. La representante más longeva de aquella quinta, Teodora, falleció hace dos años por estas fechas cuando casi alcanzaba el siglo de vida. Estos fueron los nacidos en 1916, la casa en la que nacieron y, en su caso, la casa a la que se casaron:

  • Teodora Rodrigo Iriarte (Maizena / Txantxolit)
  • Raimundo Sanz Fuertes (Txantxolit / Mendigatxa)
  • Bernardino Ornat Landa (Bomba)
  • Eugenia Gayarre Necochea (Gaiarre / Cosme / Pelairea)
  • Mª Jesús Gayarre Necochea (Gaiarre)
  • Daciano Ezquer Pérez (Landarna / Llabari)
  • Secundino Urzainqui Urzainqui (Pantxo)
  • Perpetuo Navarro Carrica (Pexenena)
  • Julia Ornat Sanz (La Santa)
  • Eusebia Mainz Mendigacha (Bernabé)
  • Irene Jimeno Mendigacha (Llabari / Montes)
  • Felipa Ysabel Urzainqui Hualde (Ferniando)
  • Andresa Juanco Jimeno (Antxon / Diego)
  • Urzainqui Mainz (Artutx)
  • Eladio Urzainqui Pérez (Kostiol)

 

Por lo que respecta al capítulo de bodas, se oficiaron en Vidángoz 6 enlaces en aquel año, 5 de los cuales dieron lugar a matrimonios que serían cabezas de familia en Vidángoz (en casa Pelaire, José María, Danielna, Xapatero y Zinpintarna) y solo uno de los cuales pasó a residir en otro pueblo.

Entre los matrimonios, pues también un poco de todo, unos que duraron menos por fallecer uno de los cónyuges, y otros que duraron más, unos más fructíferos y otros no tanto, y solo dos bodas en las que uno de los contrayentes era foráneo, por lo que podemos decir que aunque solo hubo 6 bodas, 9 casas de Vidángoz tuvieron boda, siendo doble boda en el caso de casa Danielna, donde los hermanos Juan y José María Sanz Jimeno se casaron el mismo día. De todo un poco, vaya:

  • Pedro Hualde Jiménez (Pelaire) & María Gayarre Guinda (Gaiarre / Pelaire)
  • José María Sanz Jimeno (Danielna / José María) & Jacoba Hualde Mainz (Navarro / Danielna / José María)
  • Juan Sanz Jimeno (Danielna) & Gila Sanz Calvo (Txantxolit / Danielna)
  • Eriberto De Andrés Barberena (Sarriés / Xapatero) & Ysidra Fuertes Beretens (Xapatero)
  • Miguel Mancho Mendigacha (Navascués) & Faustina Ornat Jimeno (Ornat / Navascués)
  • Félix Sanz Navarro (Laskorna / Zinpintarna) & Elena Jimeno Salvoch (Zinpintarna)

Para terminar, este año fue particularmente benévolo en el capítulo de muertes, solo 6 cuando el promedio era de 9 al año, un nonato, una niña de un año (Nicolasa) y el resto adultos que ya pasaban de los 70, dos de ellos hermanos, uno de los cuales falleció con 94 años (Juan Melchor).

  • Nicolasa Landa Arguedas (Arotx)
  • Marcelina Salvoch Ochoa (Salbotx)
  • Martín Urzainqui Gárate (Ferniando)
  • Juan Melchor Jimeno Pérez (Jimeno / Danielna)
  • José Jimeno Pérez (Jimeno / Landarna)
  • Urzainqui Mainz (Artutx)

Parece que 1916 fue buen año.

75 años del final de la última guerra civil (1939)

Parte que indica el final de la última guerra civil (01/04/1939)

Parte que indica el final de la última guerra civil (01/04/1939)

Los periódicos del día 1 de abril de 1939, hace 75 años, traían en portada, de manera unánime, el último parte de guerra de Franco: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado”.

Y es que, casi 3 años después del fallido golpe de estado (fallido porque no consiguió su objetivo, que era tomar el poder en el mismo julio de 1936) que desembocó en guerra, los franquistas habían conseguido vencer y hacerse con el poder.

Por lo que respecta a nuestro pueblo, la posición del mismo en la guerra dejó consecuencias diversas. En el plano humano, se registraron, que yo sepa, 12 “bajas”, 12 muertos, 10 por el bando franquista y 2 por el bando republicano, todas ellas menos una como consecuencia de heridas recibidas en diversos frentes.

Dentro de los muertos del bando franquista, además, encontramos que algunos de los fallecidos pertenecían a unidades del Ejército “Nacional” y otros a Tercios de Requetés.

Portada del libro "Caidos por dios y por España: Navarra", donde se recogen los nombres de los muertos en la guerra civil del bando franquista

Portada del libro "Caidos por dios y por España: Navarra", donde se recogen los nombres de los muertos en la guerra civil del bando franquista

La lista de muertos ordenada cronológicamente (a falta de dos fechas por determinar) sería la siguiente:

  • 30/04/1937 – Ignacio Sanz Fuertes (Txantxolit – Ejército);
  • 17/05/1937 – Daniel Juanco Pérez (Paxapan – Ejército);
  • 11/06/1937 – Antonio Larrea Miquéliz (Xapatero – Requeté);
  • 11/06/1937 – Juan Urzainqui Pérez (Kostiol – Requeté);
  • 11/06/1937 – Pascual Urzainqui Hualde (Lengorna – Requeté);
  • 18/12/1937 – Bernardino Ornat Landa (Bomba – Ejército);
  • 17/05/1938 – Veremundo Artuch Urzainqui (Maisterra – Ejército);
  • 10/06/1938 – Vicente Mainz Landa (Landa – Republicano);
  • 25/02/1939 – Manuel Artuch Jimeno (Largotena – Ejército);
  • 15/07/1939 – Casildo Sanz Salvoch (Kurllo – Ejército);
  • [Sin fecha] – Gregorio Sanz De Miguel (Arlla – Ejército);
  • [Sin fecha] – Enrique Mainz Landa (Landa – Republicano);
Banderín del Tercio de Montejurra, al que pertenecían los requetés bidangoztarras

Banderín del Tercio de Montejurra, al que pertenecían los requetés bidangoztarras

Los requetés bidangoztarras estaban integrados en el Tercio de Montejurra y los 3 fallecidos lo fueron en el mismo día, en el asalto a las fortificaciones del Gallo (frente de Bizkaia, ¿cerca de Durango?) y fueron condecorados con la Medalla Militar.

 

Los fallecidos del Ejército pertenecían a diversas unidades del mismo. Apenas tenemos detalles de sus muertes, salvo en el caso de Ignacio Sanz (Txantxolit), que murió en Durango. Cabe reseñar la fecha de la muerte de Casildo Sanz (Kurllo), 3 meses y medio después de terminada la guerra, por lo que es probable que se debiera a heridas sufridas en la misma.

Interior del Penal de San Cristóbal, donde estuvo preso Vicente Mainz Landa

Interior del Penal de San Cristóbal, donde estuvo preso Vicente Mainz Landa

En cuanto a los muertos por el bando republicano, dos y de la misma familia. El primero, Vicente Mainz (Landa), fue detenido en los días posteriores al golpe de estado y encarcelado en el Penal de San Cristóbal, de donde huyó en la fuga del 22 de mayo de 1938 (ver Bidankozarte nº 8). Tras permanecer fugado durante casi 20 días, fue abatido por la “Fuerza Pública” en el valle de Esteríbar. Su hermano Enrique, tras haber sido detenido y puesto en libertad, pasó primero a Francia y de ahí volvió para combatir en el bando republicano, donde debió de encontrar la muerte, aunque las fuentes no supieron precisar el lugar ni la fecha.

Exiliados de Vidángoz parece ser que no hubo.

Pero dejando de lado la huella dejada por la Guerra Civil en lo humano, en los años que siguieron a la guerra Vidángoz también tuvo que soportar toda una serie de cambios más o menos traumáticos: la obligación de disponer de salvoconducto para salir del pueblo (debido al riesgo de fuga por estar cerca de la muga francesa); la clausura del molino (para moler), con lo que había que trasladarse a moler a los pueblos en los que todavía se permitía; la llegada del ejército y de los prisioneros de guerra para la construcción de la carretera Igal-Vidángoz-Roncal, con el impacto que aquello tendría en la población; la incursión de los maquis que registró un enfrentamiento con más de 10 muertos en las inmediaciones del pueblo…

En fin, solo he citado algunas de las consecuencias más reseñables para el pueblo, pero está claro que la última guerra civil (no nos creamos que fue la única o la única reciente: ahí tenemos las guerras carlistas), como cualquier guerra en general, dejó un balance nada positivo a los bidangoztarras.

Casa Diego

Arrancamos esta tercera vuelta sobre los nombres de las casas con casa Diego, la que, en la documentación, ha sido tradicionalmente la 3ª casa del barrio de Iriburua.

Fachada original de Casa Diego

Fachada original de Casa Diego

Y es que, si bien es bastante probable que casa Diego tenga un origen anterior a esa fecha, lo cierto es que como segura sólo podemos dar la fecha de 1724, que figura sobre una de sus ventanas y que, de no ser la fecha de construcción de la casa, indicaría al menos el año en el que se realizó en la misma una reforma importante.

En aquel entonces, la casa tendría un tamaño menor que el actual, y seguramente, su fachada original, que daba a la calle Salsipuedes (hoy en día al patio de Diego) sería simétrica. Posteriormente se habrían añadido el ala que queda por detrás de casa Montxonena y el ala que cierra el patio por la parte izquierda de la fachada original.

Piedra angular de la puerta de Casa Diego

Piedra angular de la puerta de Casa Diego

Pero la fachada original de casa Diego tiene varios detalles interesantes. El primero, la piedra que corona el arco de la puerta de entrada:

En ella figuran sendos lauburus, con orientaciones opuestas, entre los cuales hay una corona sobre una cruz cuya base se apoya en el monograma IHS, presente en varias casas de Vidángoz, y cuyo significado es Iesus Hominum Salvator, esto es, “Jesús Salvador de los Hombres”. Los lauburus vienen a interpretarse como un símbolo solar, empleado para evitar que entren “las tinieblas”, en este caso a la casa.

Dintel de ventana de Casa Diego

Dintel de ventana de Casa Diego

Otro de los elementos que destacan en la fachada es la piedra en la que se indica la fecha en la que se hizo la fachada, en la parte superior de la ventana central (imagen que queda sobre estas líneas). La hexapétala (flor de seis pétalos) que queda en medio de la inscripción es un símbolo de carácter protector asociado a creencias astrológicas, empleado en multitud de culturas desde antiguo. Es un elemento ampliamente utilizado en la decoración, y es por ello que también se puede observar en las estelas funerarias de la propia casa Diego y casa Bomba o dibujada en algunas arcas, braseros (Paskel) o demás elementos del hogar del propio Vidángoz.

Elemento contra el mal de ojo en la repisa de una ventana de Casa Diego

Elemento contra el mal de ojo en la repisa de una ventana de Casa Diego

El último detalle que nos falta, se encuentra semioculto en la repisa de la misma ventana que data la casa en 1724. Se trata en este caso de una cara tallada en piedra y situada justo encima de la puerta (imagen al pie de esta página). Se dice que este tipo de elementos se disponían en aquella época en las casas como precaución para que el “mal de ojo” no entrara en las casas, como si la cara tallada en la piedra fuera una especie de vigilante.

Estos detalles podrían ser una curiosidad sin más, si no fuera por el hecho de que en aquel momento, en 1724, vivía en la casa (y por lo tanto habría sido el encargado de hacerla/reformarla) el que por entonces era párroco de Vidángoz, Don Miguel Hualde. Chocante cuanto menos el hecho de encontrar los citados elementos de origen pagano y relacionados de alguna forma con la superstición (los lauburus y la hexapétala, la cara esculpida en piedra) en la casa de un religioso.

Dejando de lado los detalles, pasamos ahora al nombre de la casa, o mejor dicho a los nombres que ha ido teniendo la casa. Y es que antes que casa Diego, tal y como me decía mi padre, originario de la misma, se llamaba casa Don Miguelna o Don Mikelna, en referencia al anteriormente mencionado Don Miguel Hualde. Yo le decía “¿Cómo va a ser Don Miguelna? ¡Será Miguelna!”, a lo que él me respondía “Pero es que era un cura, y por eso llevaba el Don delante”. Y queda claro que estaba en lo cierto.

Posteriormente pasó a llamarse casa Diego, tomando el nombre de Diego Ramón Pérez Garde, nieto de una hermana de Don Miguel Hualde, de nombre Fermina, línea por la cual parece que se heredó la casa, ya que el padre de Diego era natural de Isaba y la madre de Uztárroz (hija de la sobredicha Fermina), pero se ve que en el mismo Vidángoz no quedaba familia que pudiera heredar la casa (o no los consideraban tan idóneos, a saber).

Por último, señalar que algunos también denominaban en su día a esta casa Sotana ter-ter, en referencia a que era una casa en la que siempre había curas. De hecho, en casa Diego hay una habitación que se conoce como “el cuarto de los curas”.

Placa en homenaje a Irene Pérez Goyeneche, natural de casa Diego

Placa en homenaje a Irene Pérez Goyeneche, natural de casa Diego

Curas o religiosos/as, al menos hasta hace bien poco, ya ha habido unos cuantos. Cuatro de los cinco hermanos Pérez Goyeneche que llegaron a adultos fueron religiosos: tres monjas, Irene, Natividad y Guadalupe, y un sacerdote, Santiago. Y a la primera de ellas hace referencia la placa que hay en la fachada actual de la casa, que da a la calle Mayor:

El año que viene se cumplirán 50 años de su muerte, con lo que trataré el tema con mayor profundidad.

Dejamos aquí lo referente a casa Diego, que, como ha podido verse, tiene su historia.

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